Nuris Arias “Mi vida ha sido el voleibol”



NURIS ARIAS
NURIS ARIAS

Parada en la habitación donde decenas de medallas, trofeos y pergaminos que atestiguan toda una vida de logros nacionales e internacionales, producen un bello efecto al combinar sus colores con la luz, Nuris Arias Doñé observa sin poder impedir que le invada la nostalgia.

La escena ya es común. Comienza con el descanso de la mirada en uno de los premios y el pensamiento se desplaza por sus recuerdos, cual aguja de radio en el dial, tocando uno de tantos momentos agradables.

Para alguien cuya vida fue, ha sido y es el voleibol, es imposible dejar de sentir el deseo de volver al tabloncillo, ya sea en el rol de jugadora o en el de entrenadora.

El final como jugadora activa llegó en el 2009, pero amando como ama a este deporte, alguien con su vasta experiencia sabe que todavía tiene mucho que ofrecer, aunque en un rol diferente.
Y aquí la tenemos: ayudando a construir el futuro del voleibol dominicano desde el Proyecto de Desarrollo y contribuyendo al equipo Mirador, en la Liga de Voleibol Superior.

“El voleibol ha sido y es mi vida”, expresa con una amplia sonrisa la esbelta morena, que exhibió en su tiempo de jugadora su talento en los más exigentes escenarios del mundo.
“Le debo mucho a este deporte”, agregó.
En realidad es el voleibol quien aún está en deuda con esta mujer que en 1994, a la edad de 16 años, abandonó una prometedora carrera para probar suerte en esta disciplina deportiva.

Llegó para triunfar
“Los inicios no fueron fáciles”, recuerda Arias.

“Pasamos muchos trabajos”, agrega en referencia a Flor Colón, Evelin Carreras, Cosiris Rodríguez y otras del núcleo de jugadoras con el que compartió casi toda su carrera. “Tuvimos que vencer muchos obstáculos”.

Reveló que en muchas ocasiones en su casa (es parte de una familia de 10 hermanos) no había dinero para pagar pasaje para ir a practicar voleibol, por lo que tenía que quedarse en el hogar de Mayo Sibilia y Georiber Arias.

“Ellos me recibían como a una hija y yo regresaba a casa (en San Cristóbal) los fines de semana”, sostuvo Arias.

Ella se inició en el voleibol en 1994, de la mano de Mayo Sibilia. Para entonces, arrancaba el Proyecto de Desarrollo de Voleibol, a cargo de Jorge Pérez Vento, a quien Nuris recuerda con mucho amor.

Dadas sus cualidades físicas y mentales, le tomó poco tiempo para ser incluida en la selección nacional infantil, aunque a pesar de su poca edad también incursionaba en la superior.

Ese mismo año, fue integrante del equipo que obtuvo medalla de bronce en México, cayendo ante Cuba.
Cuatro años más tarde (En el Mundial de 1998) fue la número 11 entre las mejores atacantes del mundo.
Fue parte vital de las selecciones que ganaron medalla de plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Maracaibo 1998; oro en los de El Salvador (2002) y Cartagena 2006.

Así como también oro en los Panamericanos de Santo Domingo 2003.

Uno de sus logros más resonantes fue cuando la escogieron en el equipo Todas Estrellas del Campeonato Abierto de Voleibol de Estados Unidos (2000), que ganó su equipo.

UN APUNTE

En el Extranjero

Militó con el club Marsi Palermo
(1998-99) en la mejor liga del mundo, Italia; donde también jugó para el Olimpia Teodora Ravenna
(1999-2000), Rio Mersi Pa
(2000-2001), Pallavolo Palermo
(2001-2002) y Gelati Gelma Seap Aragona
(2003-2004), Industrias Zoppas Conegliano
(2006-2007), Infotel Banca Di Forli
(2007-2008) y Riso Scotti Pavia en
2008-2009. En España jugó para la Universidad de Burgos en
2003-2004, mientras que en el plano local estuvo con equipos de San Cristóbal
(1998), Mirador
(2006) y el Distrito Nacional en el 2008.