El juicio de fondo que se sigue contra un grupo de personas a las que se vincula con el supuesto narcotraficante José David Figueroa Agosto ha tomado un nuevo giro con la declaratoria de culpabilidad de la imputada Sobeida Félix Morel, quien además implicó a otros coacusados en lavado de activos y asociación de malhechores.
La compañera sentimental del capo boricua declaró ante el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional que los coacusados en ese expediente recibieron dinero de Figueroa Agosto para adquirir inmueble, pagar sobornos y cubrir fianzas judiciales, imputaciones que ayer mismo fueron rechazadas por la procesada Mary Peláez.
Se sabe que, amparado en el Código Procesal Penal, el Ministerio Público ha negociado con la señora Félix Morel la posibilidad de dictaminar una pena mínima de reclusión a cambio de declararse culpable y declarar contra otros imputados.
Esa imputada también afirmó que Figueroa Agosto entregó miles de dólares a abogados para cumplir diligencias procesales y reveló que militares conocían su verdadera identidad, aun cuando el supuesto narcotraficante se identificaba con el nombre falso de Cristian Almonte.
Es menester advertir que lo dicho en el tribunal por la imputada Felix Morel no obliga al panel de jueces a asumirla como fardo o consolidación de pruebas de cargo contra los demás implicados, los que tendrán oportunidad de rebatir o aceptar tales alegatos cuando sean interrogados por el Ministerio Público y los abogados de la defensa.
El valor real de esas declaraciones parece apuntar hacia personas físicas, civiles y militares, que la acusada señala como proveedores de documentos oficiales y de falsa identidad a Figueroa Agosto, quienes también habrían actuado como cómplice en los crímenes de tráfico de drogas, lavado de activos y asociación de malhechores.
Por tratarse de un juicio adversarial, en el cual los jueces ponderan las evidencias y pruebas de cargo o descargo presentadas por las partes confrontadas (Fiscalía y defensoría), se requiere que la Fiscalía logre documentar lo dicho por Sobeida o que los demás imputados procuren forma de contrarrestar tales imputaciones.
A lo que se aspira es a que ese juicio no sea contaminado por ningún tipo de trasiego jurídico o procesal; que las partes puedan exponer libremente y que los jueces se pronuncien con estricto apego a la legitimidad de las evidencias presentadas y absoluto respeto a la ley. Os haréis justicia.

