Editorial

Otro golpe

Otro golpe

El Colegio Médico Dominicano (CMD) y las sociedades médicas especializadas reiteraron que paralizarán todos los servicios a asegurados de administradoras de riesgo en clínicas y consultorios, incluidos cirugías electivas, lo que significa un golpetazo a la población que no podría usar sus tarjetas de seguro para recibir asistencia médica.
El paro de labores surtirá efecto miércoles y jueves en todos los centros asistenciales privados y en hospitales públicos de autogestión, lo que indica que los asegurados no podrán enfermarse o agravar su situación de salud durante esos días.

Nueva vez la cuerda se rompe por lo más delgado porque gremios e intermediarias en la prestación de servicios de salud parecen no hablar el mismo idioma o creerse que la ciudadanía debe siempre pagar los platos rotos cada vez que aflora un conflicto de intereses entre las partes.

Es obvio que los médicos merecen un incremento en los pagos por consultas, cirugías y otros servicios que prestan a los asegurados y que las ARS deberían negociar en el Consejo Nacional de la Seguridad Social cualquier situación que les sea adversa.

No resulta razonable que un médico reciba 300 pesos por una consulta especializada o que un paciente deba pagar hasta dos mil pesos de diferencia por acudir a un consultorio o miles de pesos por una cirugía, situaciones injustas que deben ser abordadas cuanto antes.

El Colegio Médico contaría con el respaldo del liderazgo político y social si planteara ante el Diálogo Nacional la situación que aqueja a sus asociados, aunque hace tiempo que el tema de distorsión en la cápita del seguro contributivo, de riesgo laboral y de pensiones, ha debido revisarse y resolverse.

Sin negar razón al CMD ni a las sociedades médicas, el paro de labores en clínicas privadas y cualquier otra huelga médica que se planifique en el futuro atenta contra el derecho a la salud de una población harta de recibir golpes por ambos bandos.

El Gobierno está compelido a evitar que tan añejo conflicto entre médicos y ARS encienda toda la pradera del muy endeble sistema de seguridad social, matizado hoy por deficiencia e inequidad que afecta en igual proporción a médicos y pacientes.

El Nacional

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