Pacto de migraciones



Agradezco la labor de difusión de los medios del Pacto de Migraciones ONU, que ha servido para el protagonismo mediático de algunas entelequias, opuestas a la firma de un Pacto que está destinado a ser letra muerta, como lo han sido casi todos los que hemos firmado.

Solo hay que recordar que regresando de Paris y de firmar la Declaración contra el Cambio Climático, el gobierno se embarcó en Catalina. Porque aquí hasta la Constitución es un simple pedazo de papel, como declarara el inefable Joaquín Balaguer.
¿Qué es lo que propone el Pacto, que es una amenaza para esta media isla, con dos millones de emigrantes, fundamentalmente negros, mulatos y pobres diseminados en el mundo?.

1.-“Que los emigrantes tengan documentación (identidad civil)”. ¿A quién perjudica esa medida? A la burguesía haitiana, que exporta a sus conciudadanos como reses; y a los empresarios dominicanos de la agroindustria y de la construcción, quienes no practican la Ley que ordena una distribución laboral de 80 dominicanos versus 20 extranjeros, e importándolos no solo obtienen una enorme plusvalía, sino que previenen la formación de una clase obrera dominicana.

2.-Si los inmigrantes están debidamente documentados, su “control migratorio” no requeriría las redadas nocturnas, destrucción de sus enseres, maltrato físico y deportación. No hay que hacerles a otros lo que no nos gusta que le hagan a nuestra gente en el exterior.

3.-“Proporcionar acceso a la justicia, inclusive un servicio legal gratuito”. Exactamente lo que exigimos para nuestros emigrantes, una medida que debería comenzar a implementarse con los miles de jóvenes presos -dominicanos- (Azua, La Victoria, Najayo) que nunca han sido enjuiciados en este Apartheid Tropical que es hoy Dominicana.

4.-“Acceso seguro a los servicios básicos de salud, de conformidad con los Derechos Humanos”. Por suerte, la ética profesional de los médicos y enfermeras dominicanos frente a los partos y enfermedades transmisibles de los inmigrantes haitianos se ha impuesto al racismo y la xenofobia, y hoy somos un ejemplo de solidaridad. Sugiero como elementos adicionales al Pacto, que como emigrantes exitosos en esta media isla, (donde solo los tainos eran originarios) y católicos, practiquemos la ley divina que las resume a todas: Amar a tu prójimo como a ti mismo.

5.- Revocar la modificación constitucional del 2010 en su aspecto retroactivo. Despojar de la nacionalidad que le garantizaban previas Constituciones a medio millón de dominico-haitianos solo tiene como precedente lo que hicieron los nazis contra los judíos, cuando los despojaron de su nacionalidad para poderlos exterminar. Y re otorgarle su nacionalidad.