Pacto interreligioso para ayudar a venezolanos en Perú

Pacto interreligioso para ayudar a venezolanos en Perú


LIMA, PERU.- (AP).- Diversas comunidades religiosas en Perú -entre ellas la islámica, judía y cristianas- firmaron un pacto para luchar contra la xenofobia y apoyar a los migrantes venezolanos que huyen de la crisis del país petrolero.

“Este es el primer pacto interreligioso para la protección de los refugiados y migrantes en Perú”, dijo el jueves Federico Agusti, representante en Perú del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

El Comité Interreligioso para los Refugiados y Migrantes nace cuando las diferentes comunidades religiosas identifican la necesidad de trabajar en conjunto y mostrar una respuesta de mayor impacto a las necesidades de los migrantes venezolanos, añadió.

Con el apoyo de la ACNUR las doce agrupaciones firmantes se comprometieron a combatir “la retórica negativa sobre los temas de refugio y migración”. Varias agrupaciones religiosas apoyan con alimentación y vivienda a grupos de migrantes venezolanos en extrema vulnerabilidad que han llegado con mayor frecuencia al país andino entre 2018 y 2019.

Una copia del pacto, vista por The Associated Press, afirma que se busca formar parte de una campaña mundial propuesta por Naciones Unidas “para contrarrestar la xenofobia” y enfatizar “el contacto directo y personal entre las comunidades de acogida y los refugiados y migrantes, y que destaque nuestra humanidad común”.

Un informe de las Naciones Unidas difundido el miércoles indica que los venezolanos representan el grupo más grande del mundo de solicitantes nuevos de asilo. Uno de cada cinco pedidos de asilo hechos en el 2018 fue de venezolanos, que superan las solicitudes de afganos y sirios.

La crisis de Venezuela se prolonga sin visos de solución y grandes cantidades de venezolanos deciden irse. La ONU calcula que en estos momentos hay unos 4 millones de venezolanos viviendo en el exterior, una cuarta parte de los cuales se fueron desde noviembre. La Organización de Estados Americanos cree que para el 2020 esa cifra podría llegar a 7,5 millones.