Opinión Articulistas

Pedro Santana

Pedro Santana

Elvis Valoy

Considerado por algunos como la «espada de la Patria» que merece mantenerse en el Panteón Nacional por sus aportes a la causa emancipadora, otros, empero, creen que debe ser sacado; pero lo cierto es que el general Pedro Santana nunca creyó en una república independiente.  

Celoso del liderazgo trinitario, Santana siempre mostró un odio visceral hacia el patricio Juan Pablo Duarte. En su proclama del 28 de julio del año 1844, el hombre nacido en Hincha —hoy eso pertenece a Haití—, refiriéndose a la noche del 27 de febrero y la participación del prócer de la dominicanidad, pregunta lo siguiente: «¿Estaba Duarte a vuestro lado en esas circunstancias participando de los peligros de tan heroica empresa, sin curarse, a imitación vuestra, de una seguridad personal, de que era preciso no acordarse para salvar al país?».

 Samuel Hazard, quien estuvo aquí para esos tiempos, en su libro Santo Domingo, su Pasado y Presente, hace unas inferencias del hacendado de esta manera: «Santana parece haber estado realmente deseoso de anexionar la isla a los Estados Unidos; pero se dice que este deseo fue frustrado por las amenazas y la oposición del cónsul general francés en Puerto Príncipe, Máxime Raybaud. Entonces ofreció la anexión a Francia y finalmente a España…». (p. 316).

 «El león del Seybo», como le llamaban a Santana, era un dictador, analfabeto y de rudo proceder, pero extremadamente honesto y con gran arraigo dentro de la población. Hazard le niega las dotes de estadista y militar, pero le reconoce gran sentido común (p. 311).  

 La mañana del lunes 18 de marzo del año 1861, nefasto día de la anexión a España, se apareció al parque Colón e hizo un discurso desde uno de los balcones informando al pueblo de su vil traición.