Editorial

Peligro a la vista

Peligro a la vista

La Sociedad Dominicana  de Sismología e Ingeniería Sísmica (Sodosísmica)  ha solicitado a las autoridades aplicar un programa de  reparación de  edificaciones públicas vulnerables a terremotos, incluida la mayoría de las que albergan  escuelas y hospitales.

Se trata de un pedido oportuno y previsor  ante la posibilidad de que  en territorio nacional  se produzca un sismo  similar al que devastó a Puerto Príncipe el 12 de enero.

No debería olvidarse que ese  terremoto se produjo en territorio de la Isla Hispaniola, que se comparte con Haití, que según la Sociedad de Sismología está afectado por  ocho grandes fallas regionales.

 Desde el siglo XVI,  en República Dominicana se han producido ocho grandes terremotos, algunos de los cuales han devastado ciudades, por lo que es menester poner atención a la advertencia  de que esos fenómenos  ocurren de manera cíclica, en períodos de entre  diez a 50 años.

 Leonardo Reyes Madera, presidente de la entidad, y los miembros  Rafael Corominas Pepín, Juan Alberto Chalas, Romero Llinás y Héctor O’Reilly, expusieron sobre  tan angustiante tema al acudir como invitados especiales al almuerzo semanal del Grupo de Comunicación Corripio.

Escandaliza saber que la mayoría de los edificios  que albergan escuelas y hospitales fueron construidos sin contar con previo estudio sísmico, porque ese requisito no se aplica a inmuebles menores de cuatro pisos.

A eso se debe, quizás, como expone la Sociedad de Sismología, que los centros educativos y de salud están en primera línea de vulnerabilidad en caso de producirse un terremoto. El ejemplo más elocuente lo ofreció el ministro de Educación, licenciado Melanio Paredes, al informar que unas 350 escuelas sufrieron algún tipo de daño a causa del sismo que asoló a Haití.

Se requiere, pues,  aplicar con mayor rigor la normativa anti sísmica que rige  para los diseños de las construcciones e iniciar de inmediato un plan de reparación de escuelas y hospitales.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación