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Petróleo y baterías

Petróleo y baterías

El fin de semana nos despertamos con una nueva ofensiva de Estados Unidos e Israel a Irán la cual rápidamente escaló en un conflicto regional al esta última tomar retaliaciones contra varios países del Medio Oriente que no parecían tener conexión directa a esos ataques.

 Por supuesto, todo conflicto en el Medio Oriente levanta temores sobre los precios del petróleo y para República Dominicana en particular ese siempre va a ser un punto de preocupación importante.

Tengamos claro que la preocupación por los precios del petróleo en nuestro país, aunque en parte es por el malestar social que esto implica por los combustibles usados en el transporte, se debe mayormente por su impacto en la industria y la generación de electricidad.

La República Dominicana ha vivido bajo el temor a los precios del petróleo desde que este se convirtió en la principal fuente de energía del mundo hace más de un siglo.

Nuestro país debe apuntar hacia su soberanía energética montada en su potencial para producir electricidad de energías renovables, y justo para poder realizar esto es donde entre el importante factor del desarrollo de baterías para almacenar energía.

El almacenamiento de energía usando baterías para el uso en los sistemas de generación de electricidad es una industria en pañales pero de crecimiento extremadamente acelerado.

De ser una industria inexistente hace 10 años que dio sus inicios con plantas de almacenamiento  con una modesta capacidad para 50 o 100 MW, ya hoy existen docenas de estas alrededor del mundo con capacidades que alcanzan hasta los 700 MW.

Aprovechando que se trata de una industria que todavía sigue experimentando con alternativas de almacenamiento, la República Dominicana puede cambiar su Ley General de Electricidad para no solo atraer inversiones para la instalación de baterías de almacenamiento, sino convertir al país en el arenero global para que las empresas de almacenamiento de energía experimenten con nuevas y mejores soluciones en nuestro territorio.

La República Dominicana no puede seguir dándose el lujo de depender de los vaivenes globales que inciden sobre el precio del petróleo para producir la energía que necesita.

Para lograr nuestra independencia energética vamos a necesitar el despliegue agresivo de generación de fuentes renovables, especialmente solar y eólica que son las más baratas de las disponibles en el mercado.

Pero para que ese despliegue sea efectivo, este debe venir acompañado del desarrollo de nuestra capacidad de almacenamiento de electricidad, para que este sirva de respaldo en las horas que la energía solar y eólica no estén disponibles. Y viendo los eventos recientes, necesitamos desarrollar todo esto con altísima urgencia.