PRIMERA FILA



Fumigación.-
La regulación de la fumigación aérea que acaba de disponer el ministro de Agricultura, Osmar Benítez, es una decisión tan auspiciosa para la salud, el medio ambiente y la propia seguridad que en modo alguno se puede pasar por alto.

La medida persigue no solo que la producción agrícola cuente con las normas de calidad e inocuidad que demandan los mercados internacionales, sino evitar riesgos a la población. Hay que recordar que hace solo unas semanas que varios niños fueron ingresados en centros de salud por los efectos de químicos rociados alrededor de los planteles donde reciben docencia.

La resolución de Benítez prohíbe la fumigación aérea alrededor de acueductos y de comunidades. No es todo lo que se necesita para erradicar las amenazas contra el medio ambiente, pero se trata de un saludable paso para prevenir peores consecuencias.