PRIMERA FILA



Confesión

Puede parecer inaudito, pero lo cierto es que el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina, reconoció que el Poder Judicial no cumple con su rol como ente esencial para el desarrollo.

Y en apoyo a la autocrítica citó que en el ranking del proyecto de justicia global, el país ocupa el puesto 104 entre 126 países.

Tal vez sea muy evidente para negar que la justicia en el país adolece de herramientas tan fundamentales como la independencia y la eficiencia para jugar su papel en beneficio del desarrollo económico y social.

Pero a pesar del panorama estimula tanto el reconocimiento como la voluntad expresada por Molina de enfrentar los males que afectan el sistema judicial. Es cierto que se ha avanzado, pero todavía es mucho lo que se necesita para contar con una justicia que, como reconoció Molina, merezca la confianza de la población.