Problemas sexuales relacionados con el cáncer



A menudo los problemas sexuales son causados por cambios en su cuerpo. Dependiendo de su cáncer, es posible que experimente problemas con el sexo a corto o a largo plazo después del tratamiento. Estos cambios resultan de la quimioterapia, de la radiación, la cirugía o de determinados medicamentos. A veces los problemas emocionales como la ansiedad, la depresión, las preocupaciones y la tensión pueden afectar el sexo.

Algunas personas pueden luchar con la imagen de su cuerpo después del tratamiento. Aun el pensamiento de verse sin ropa puede ser estresante. Pueden preocuparse de que las relaciones sexuales les causen dolor o que no podrán desempeñarse bien o se sentirán sin atracción.

Aunque pueda sentir incomodidad, haga saber a su médico o a su enfermera si está teniendo problemas. Puede haber medicamentos o algunas otras formas para que usted y su ser querido puedan atravesar este periodo.

Hablar con la persona que ama y compartir sus sentimientos e inquietudes es muy importante. Aun para una pareja que ha estado unida por mucho tiempo, puede resultar difícil mantener la unión.

Diga a su pareja si quiere tener sexo o si prefiere abrazarse, besarse y acariciarse uno al otro. Su cónyuge o pareja puede tener miedo de tener sexo con usted. O puede sentir preocupación de lastimarle o pensar que usted no se siente bien.

Hable con su pareja sobre cualquier inquietud que tenga sobre su vida sexual. Exprese sus sentimientos con sinceridad y optimismo para evitar las culpas.

Usted puede tener todavía una relación íntima a pesar del cáncer. La intimidad no es solo física. También incluye sentimientos. Estas son algunas formas de mejorar sus relaciones íntimas:
• Enfóquense solo en hablar y en renovar su unión.

• Protejan el tiempo que pasan juntos. Apaguen el teléfono y la televisión. Si es necesario, encuentren a alguien que cuide a los niños por unas horas.

• Tómenlo con calma. Planifiquen una hora o más para estar juntos sin contacto físico. Por ejemplo, pueden escuchar música o dar un paseo.

• Prueben nuevas formas de contacto. El tratamiento del cáncer o la cirugía pueden cambiar el cuerpo de un paciente. Las áreas que antes se sentían bien al contacto pueden estar ahora insensibles o causar dolor.

Algunos de estos cambios desaparecerán. Otros permanecerán. Por el momento, pueden descubrir juntos el tipo de contacto que les hace sentir bien, como tomarse de las manos, caminar juntos, abrazarse y acariciarse.

• Intimidad después del tratamiento.

Aunque el tratamiento del cáncer pueda haber terminado, es posible que los problemas sexuales continúen por un tiempo. Sin embargo, pueden encontrar otras formas de mostrar que se quieren. Es importante sentirse cerca de su pareja.

Tenga orgullo de su cuerpo, piense en las cosas que le ayudan a sentirse con más atractivo y seguridad.
Concéntrese en lo positivo. Trate de estar consciente de sus pensamientos, ya que pueden afectar su vida sexual y su vida en general. El aceptar los cambios en nuestro cuerpo como algo que no va a impedir que seamos felices, ayuda a que los demás también nos acepten.

Recuerda que solo los verdaderos guerreros cargan con orgullos sus cicatrices de guerra.

EL DATO

Dra. Jazmín Camacho
Oncóloga clínica
Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares (INCART).
Telf. 809–280–2700
Ext. 2033