Editorial

Proceso ejemplar

Proceso ejemplar

El licenciado Danilo Medina ha sido escogido candidato presidencial del Partido de la Liberación (PLD) al ganar ayer por  amplio margen unas elecciones internas bien organizadas que transcurrieron en absoluto orden y cuyos resultados iniciales  fueron  acogidos como definitivos por los demás  aspirantes, José Tomás Pérez, Francisco Domínguez Brito y Rhadamés Segura..

Computadas  mil  284 mesas electorales (40%), el licenciado Medina había obtenido el 87.7 por  ciento de los sufragios, lo que confirma por amplio margen un triunfo que se tenía como previsible.

Asimismo,  en el plebiscito que tuvo como propósito  consultar a la membresía peledeísta  para validar o renovar la dirección de ese partido, triunfó el Sí, por lo que  la actual dirigencia continuará por otros cinco años.

El escogimiento del licenciado Medina como candidato presidencial del PLD  despeja en gran medida el panorama electoral,  dado que el Partido Revolucionario (PRD)  seleccionó al ingeniero agrónomo Hipólito Mejía para encabezar su boleta en las elecciones presidenciales a celebrarse el 20 de mayo de 2012.

El Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) proyecta elegir su candidato en asamblea de delegados que ha convocado para el primero de julio, aunque  los  aspirantes Amable Aristy Castro e Ito Bisonó cuestionan  esa modalidad de  selección.

República Dominicana figura entre los contados países  del continente  donde  el liderazgo  partidario tradicional ha podido sobrevivir, a pesar de  sobresaltos electorales y cúmulo de frustración ciudadana.

En efecto, PLD, PRD y en menor medida el PRSC, han dominado el ambiente electoral durante  más de tres decenios, lo que demuestra que la democracia política  ha podido sustentarse en el trípode  conformado por esas organizaciones partidarias.

Los votos de  felicitación van dirigidos hoy  a la dirigencia y militancia del PLD  que lograron completar un proceso electoral interno sin mayores contratiempos, lo que  contribuye a  consolidar el espacio democrático global, basado en la plena soberanía de la voluntad popular.

El Nacional

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