Para hacer frente a la crisis económica generada por los aumentos de los combustibles, se hace necesario que el gobierno inicie un amplio programa de austeridad. Es la única forma de dar el ejemplo y lograr el apoyo popular.
Los excesos tienen que ser enfrentados en áreas de la administración pública. Cero despilfarro y gastos innecesarios debe ser una consigna general. Se está ante una crisis de grandes proporciones que tiene que ser resuelta por todos.
Pero para encabezar un programa nacional que busque soluciones el gobierno no puede estar realizando gastos excesivos y desde ahora debe pasar revista a eliminar partidas innecesarias.
Cada funcionario debe ser hecho responsable de lo que pueda generar su dependencia. Hay que eliminar planificaciones que solo dejan un presupuesto abultado, que ahora no puede ser satisfecho.
Una austeridad no significa que el gobierno entre en una picada peligrosa de insostenibilidad. Hay muchos renglones donde se puede meter la tijera y eliminarlos. La función pública siempre tiene una exuberante manera de distribuir los fondos.
El gobierno, con el ejemplo entre las manos, tiene que dar demostraciones de que privilegia una línea de austeridad total. Los combustibles son un problema de alcances internacionales, que acorrala la economía dominicana.
Hay que estar preparado para el largo plazo. La guerra no tiene visos de solución, y aún y se fume la pipa de la paz, los estragos duraran meses, con una masiva desestabilización del mercado mundial. Por ahora no es posible pensar en un equilibrio en los precios de los combustibles.
A nivel local hay que mantener los subsidios del combustible hasta donde sea posible. La prima del dólar se debe controlar y no estar subiendo y bajando para atender caprichos del mercado bursátil.
Tomando en cuenta su importancia para el transporte de mercancías a nivel general, no sería una idea descabellada que con un alza internacional se piense en una congelación del gasoil a nivel local. Que no se toque el gas licuado de petróleo GLP.
Los altos precios del galón de gasoil impactan en la economía dominicana, y de hecho ya comenzó el alza en productos agropecuarios. Los dirigentes choferiles deben dar muestras de responsabilidad y hacer evaluaciones antes de los reajustes.
Hay que hacer frente a la crisis colectiva, para encontrar soluciones. Debe darse un plan unitario de nación, pero para concretizarlo el gobierno debe entrar en austeridad y dar el ejemplo a seguir. En crisis, el primer paso de control de gastos debe salir del gobierno.
Por: Manuel Hernández Villeta

