La procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, anunció que promueve una cultura organizacional del Ministerio Público orientada a convertir la institución en un modelo de empatía y apoyo humano.
“Con un modelo de empatía genuina rompemos el paradigma tradicional para construir una gestión laboral diferenciada, donde la eficiencia no se mida únicamente por las metas alcanzadas”, expresó.
Lanzamiento
Al encabezar el lanzamiento del programa “Nosotros”, Reynoso afirmó que la iniciativa marca una transición hacia un Ministerio Público más humanizado, enfocado no solo en la eficiencia laboral, sino también en el bienestar emocional y familiar de sus servidores.
Explicó que el programa contempla flexibilidad laboral con propósito, permitiendo que terapias, consultas médicas y cuidados especiales de hijos e hijas no se conviertan en una carga adicional para las familias.
La actividad “Nosotros: Espacio Vital” fue celebrada en el Gran Salón del Catalonia Santo Domingo y reunió a miembros del Consejo Superior del Ministerio Público, funcionarios judiciales, representantes de instituciones públicas y familiares de colaboradores.
Reynoso destacó que el proyecto busca respaldar a empleados con hijos que demandan atenciones especializadas, mediante acompañamiento técnico, apoyo emocional y espacios de integración, entre ellos un campamento de arte para niños y adolescentes.
“Sabemos que muchos regresan a casa a librar batallas que el mundo ignora. La crianza de un hijo con necesidades especiales jamás será una carga, pero sí representa desafíos que requieren una entrega extraordinaria”, manifestó.
Añadió que la condición de un hijo “nunca debe convertirse en un techo de cristal para el crecimiento profesional de sus padres”.
Apoyo a especiales
El programa ha identificado unas 125 familias de colaboradores del Ministerio Público con niños, niñas y adolescentes en condiciones especiales en distintas provincias del país.
Durante el acto, el periodista Fernando Quiroz valoró la iniciativa y afirmó que la Procuraduría envía un mensaje trascendental a toda la sociedad dominicana.
“Esta institución se convierte en un modelo para el sector público y privado, demostrando que acompañar desde la empatía sí es posible”, expresó.
Quiroz relató junto a su esposa, Iranna Flaviá Luciano, la experiencia de criar a su hijo Fernando Gabriel, diagnosticado dentro del trastorno del espectro autista (TEA), resaltando la importancia del apoyo institucional para las familias.

