Aunque muchas veces se asocia el enamoramiento con el corazón, la ciencia explica que detrás de esas sensaciones intensas hay procesos neurológicos, hormonales y cardiovasculares muy concretos.
El doctor Ricardo Blanchery, especialista en cardiología, aclara lo que realmente pasa en el cuerpo cuando nos enamoramos y ayuda a entender cómo las emociones pueden influir en la salud del corazón.
“El corazón no se ‘enamora’ por sí mismo. Lo que ocurre es que el cerebro, ante una emoción intensa, activa el sistema nervioso autónomo, predominando el sistema simpático. Este proceso provoca un aumento de la frecuencia cardiaca, una mayor fuerza en el latido y elevación de la presión arterial, lo que se traduce en la conocida sensación de que el corazón late más rápido o con más intensidad”, señala el especialista.
El doctor Blanchery detalla que la simple presencia o expectativa de ver a la persona que nos gusta desencadena la liberación de hormonas como la adrenalina y la noradrenalina, las cuales aceleran el ritmo cardíaco, aumentan la respiración y colocan a la persona en un estado de “alerta positiva” que, en personas sanas, suele ser normal y transitorio.
El especialista también habló de las palpitaciones y la sensación de “mariposas” en el pecho, síntomas frecuentes en etapas de enamoramiento. Según explica, las palpitaciones suelen corresponder a latidos adelantados benignos, que se perciben con mayor intensidad en contextos de estrés, ansiedad, poco descanso o consumo elevado de cafeína. La sensación de vacío o cosquilleo en el pecho, añade, está más relacionada con una respiración acelerada y con una mayor conciencia de los propios latidos.
El cardiólogo resalta el papel fundamental de las emociones y las hormonas en la actividad del corazón, explicando que sustancias como la adrenalina, la dopamina y el cortisol influyen directamente en la frecuencia cardiaca, mientras que la oxitocina cumple una función reguladora, promoviendo sensaciones de calma y bienestar, especialmente en relaciones estables y emocionalmente sanas.
Desde una perspectiva de salud cardiovascular, el doctor Blanchery señala que enamorarse puede tener efectos positivos cuando la relación es saludable. El apoyo emocional contribuye a reducir el estrés, favorece mejores hábitos de vida y mejora la adherencia a los tratamientos médicos, factores que a largo plazo impactan de forma positiva en el corazón.
No obstante, también advierte que las emociones negativas intensas, como una decepción amorosa, pueden tener repercusiones físicas reales.
Menciona que el estrés emocional puede manifestarse con dolor toráxico, palpitaciones o elevación de la presión arterial y, en casos poco frecuentes, desencadenar el síndrome de Takotsubo, conocido como el “síndrome del corazón roto”, una condición transitoria que requiere evaluación médica.
Finalmente, el especialista subraya la importancia de reconocer las señales de alerta en momentos de alta carga emocional. Síntomas como dolor opresivo en el pecho, falta de aire, sudoración fría, mareos, desmayos o palpitaciones acompañadas de malestar general deben ser evaluados de inmediato.
Recomendaciones
Como recomendación general, el doctor Blanchery insiste en que cuidar el corazón va más allá de las emociones: dormir bien, limitar el consumo de cafeína y alcohol, manejar el estrés y mantener una actividad física regular, como caminar 30 minutos al día, son hábitos esenciales para una buena salud cardiovascular.

