Esta es la hora y el día que todavía el Ministerio Público no explica o revela si ha podido descubrir o determinar las circunstancias que confluyeron en la muerte por supuesto envenenamiento de dos abogados, cuyos cuerpos fueron encontrados el 16 de febrero, uno en el interior de su oficina jurídica y el otro en su residencia, ambas ubicadas en el sector Los Peralejos, de Santo Domingo Oeste.
René Antonio Vegazo y Fausto Moreno Matos, quienes laboraban en un mismo bufete jurídico, habrían fallecidos el 15 de febrero por ingesta de algún veneno, según investigaciones preliminares, en razón de que en los lugares donde fueron hallados sus cadáveres no hubo rastro de violencia, pero las autoridades no han podido determinar si en esos casos hubo suicidio u homicidio.
El fiscal del Distrito, doctor Alejandro Moscoso Segarra, prometió en principio que en 48 a 72 horas revelaría la causa de la muerte de esos abogados, por vía de un informe que le suministraría el Instituto de Patología Forense. Ese informe nunca llegó.
Posteriormente, el fiscal informó que se enviaron muestras a un instituto de criminología de Puerto Rico para precisar si en el caso de Vegazo y Moreno Matos intervinieron manos criminales, pero tampoco se ha sabido nada sobre esas diligencias que no pocos ponen en dudas que se hayan realizado.
Llama la atención que hace un año desconocidos incendiaron el carro de Moreno Matos y que la carrocería de otro vehículo adquirido por él fue dañada con ácido del diablo, a más de que sus familiares afirman que había recibido amenazas de muerte.
Se afirma también que Vegazo, el otro abogado fallecido, defendía a uno de los involucrados en una litis por la posesión de un hotel en Samaná, cuya propiedad sería reclamada por gente influyente o vinculada con actividades ilícitas.
Por todo lo antes expuesto y por muchas cosas más aún no reveladas, se reclama del fiscal del Distrito Nacional que revele sin más dilación todos los pormenores que ha recabado el Ministerio Público en torno a este extraño caso.
Hay razones para creer o temer que las muertes en circunstancias aún no esclarecidas de los abogados Moreno Matos y Vegazo queden por siempre envueltas en el velo de la impunidad, porque a casi tres meses de ocurridas, las autoridades guardan un silencio que raya casi en la complicidad. ¿Qué se esconde? ¿A quién se intenta proteger?

