Con manos cuidadosas y espíritu de fe, mujeres preservan una tradición centenaria al lavar las vestimentas de Jesús.
Chalchuapa (El Salvador).– Con fe, devoción y solemnidad, un grupo de 12 mujeres lava las vestimentas de Jesús Nazareno como parte de una tradición centenaria que se lleva a cabo en la localidad de Chalchuapa, a 65 kilómetros al este de la capital de El Salvador, cada Lunes Santo.
La «lavada de la ropa» de la imagen de Jesús Nazareno en Chalchuapa, cuyo nombre proviene del náhuat y en la que habitaron allá por 1.550 grupos de poqomames y pipiles, es una costumbre ancestral que lleva más de 150 años y que ha sido trasladada de generación en generación.
La actividad comenzó con una procesión solemne, que partió de la parroquia Santiago Apóstol en el centro de Chalchuapa, en la que niños, jóvenes y adultos cargan y llevan las túnicas de Jesús hacia el balneario El Trapiche.
Un ritual lleno de simbolismo
Al llegar al balneario, las vestimentas de Jesús son entregadas a 12 mujeres, en alusión a los 12 apóstoles, que tenían la misión de predicar la vida, muerte y resurrección.

María Cristina de Martínez, una de las denominadas lavanderas con 38 años participando en la actividad, comentó que la tradición es parte de un profundo simbolismo para que «uno lave sus pecados, para que se confiese».
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«Somos 12 (las lavanderas) porque nosotras representamos a los 12 apóstoles», confirmó la mujer.
Fe, tradición y creencias populares
Para los feligreses católicos salvadoreños esta tradición es una manifestación de fe arraigada desde tiempos precolombinos, que según sus creencias contribuye a purificar el alma y el corazón durante la Semana Santa y a lo largo del año.
- «Exponen todas sus fragilidades a la acción del espíritu santo».

Algunos feligreses llevan botellas para llenarlas con el agua utilizada en la lavada; otros aprovechan para bañarse, pues aseguran que es agua bendita y milagrosa.
Otros creyentes afirman que dicha agua los ha curado de enfermedades o a sus familiares, por lo que acuden a esta actividad en señal de agradecimiento.
Las vestimentas son lavadas y luego secadas para posteriormente ser devueltas a la parroquia para su reencuentro con Jesús.
De acuerdo con el sacerdote Jerónimo Rodríguez, cada Lunes Santo en Chalchuapa tiene como punto principal la procesión de «La lavada de ropa de Jesús», como un gesto simbólico que indica que el pueblo se dispone para que el Señor haga la obra de redención en su cuerpo, mente y espíritu.
«Los asistentes exponen todas sus fragilidades a la acción del espíritu santo para que, renovados, podamos vivir en grande el misterio pascual: pasión, muerte y resurrección del Señor», agregó.
La Semana Santa, un período de reflexión en el que se actualizan los misterios de la pasión, muerte y resurrección de Jesús, comienza con el Domingo de Ramos y termina con el Domingo de Pascua.
En este tiempo, los trabajadores del sector público gozan de vacaciones desde el 27 de marzo y se incorporan a sus actividades el 7 de abril.
- Por su parte, el sector privado descansa a partir del 2 de abril y regresa el día lunes 6 de abril.
