Radar



Abinader-Castillo

Por la paz

 

Por más protocolar que sea, envía un mensaje alentador en el marco de una campaña en que no acaban de eliminarse nubarrones perturbadores el abrazo por la paz que se dieron en la basílica de Higüey los candidatos presidenciales de los partidos Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader, y de la Liberación Dominicana (PLD), Gonzalo Castillo.

El gesto debe ser extensivo a la militancia de ambos partidos, así como a todos los sectores que convierten los procesos electorales en una suerte de cuadrilátero en lugar de un espacio para conquistar el voto a través de propuestas. Como devotos de la Virgen de La Altagracia los dos candidatos deben reproducir la homilía de monseñor Gregorio Nicanor Peña, quien se pronunció contra el comercio del voto.

El obispo de la diócesis declaró que “a ningún dominicano se le ocurra vender su voto, mucho menos que haya uno que se atreva proponerle negocio para comprarlo”. Aunque se han despejado muchos obstáculos que ensombrecían la organización del certamen, la incertidumbre no ha desaparecido por completo.

En el último codo para las elecciones municipales del 16 de febrero, Abinader y Castillo deben contribuir con su liderazgo entre sus seguidores a la eliminación de cualquier atisbo de tensión y a encarrilar el proceso por el sendero del respeto. Sin renunciar a la promoción de los candidatos de sus respectivos partidos, el abrazo por la paz debe trascender lo protocolar.