Entre el calvario y el paraíso, como se presentaba en su más reciente disco ‘Lux’, Rosalía arranca este lunes el tramo español de su gira mundial en un momento paradójico, donde conviven hitos artísticos y grandes alabanzas con polémicas continuadas y alguna pequeña debacle, como su abrupto concierto en Milán.
Cuando en noviembre pasado se publicó su cuarto disco de estudio, el mundo entero pareció rendirse a su acercamiento desde el pop a la música clásica. Billboard, Rolling Stone y The Guardian lo colocaron entre lo mejor del año, mientras que Madonna lo calificó de “visionaria”.
No despertó el mismo entusiasmo su aproximación a la espiritualidad, ni entre quienes consideraron que utilizaba iconografía católica con fines estéticos, ni entre quienes lo veían como un retroceso a una moralidad superada.

‘Lux’ concluyó 2025 como el disco en español de mayor éxito entre el público, solo detrás de ‘Debí tirar más fotos’ de Bad Bunny.
«El Titanic cabe en un pintalabios, pero yo no quepo en el ‘Lux Tour’ de Rosalía», ironizaba un comentario en redes tras la fulgurante venta de su gira en España, que dejó a miles sin entradas.
No gustó que eligiera la Semana Santa para su desembarco en Madrid, pero aún menos que las cuatro fechas en la capital y las cuatro en Barcelona se agotaran rápidamente.
Opiniones polémicas
Salvo por los videoclips de ‘La perla’ y ‘Sauvignon Blanc’, Rosalía mantuvo un perfil mediático bajo, aunque dio algunas entrevistas que le generaron más dolores de cabeza que reconocimientos.
Por ejemplo, en Radio 3 dijo: «Me rodeo de ideas feministas. No me considero moralmente lo suficientemente perfecta como para considerarme dentro de un ‘ismo’, pero sí me inspiran y me rodeo de ideas feministas».
Más recientemente se disculpó por declaraciones sobre Pablo Picasso, rectificando en redes: «No estoy en paz con lo que dije (…) no tenía conciencia de casos reales de maltrato».
Su conciencia social también fue criticada por no condenar de forma firme el genocidio en Gaza, a lo que respondió que «el señalamiento debería direccionarse hacia arriba», y en enero actuó en el concierto Manifest x Palestina.
Brit y susto en Milán
El inicio de su gira incluyó su aparición en los Brit Awards, donde ganó mejor artista internacional y protagonizó una actuación emblemática junto a Björk, con más de 12 millones de reproducciones.
Días después, en Milán, canceló su concierto por una intoxicación alimentaria grave, aunque tranquilizó a sus seguidores con un mensaje: «Me siento mejor. Muchas gracias por todo el amor y la comprensión».
Este lunes, Rosalía tiene la oportunidad de abandonar el calvario y volar –como señala el dicho– «de Madrid al cielo».

