(Monseñor José Amable Durán (i), obispo auxiliar de Santo Domingo y administrador apostólico de la Diócesis de La Vega y el padre José Luis Cruz, rector de la Universidad Católica de Santo Domingo, durante el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio.
Santo Domingo. Representantes de la Iglesia católica advirtieron sobre la incidencia negativa que, a su juicio, tiene parte de la música urbana en la juventud y en la sociedad dominicana, al considerar que sus letras y mensajes afectan la formación moral de niños y adolescentes.
Las consideraciones fueron expresadas durante el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio por monseñor José Amable Durán, obispo auxiliar de Santo Domingo y administrador apostólico de la Diócesis de La Vega, y por el padre José Luis Cruz, rector de la Universidad Católica de Santo Domingo (UCSD).
Monseñor Amable Durán afirmó que el arte y la música están concebidos para el bien, pero advirtió que ciertos contenidos musicales resultan perjudiciales para los jóvenes.
“La música en cuanto el arte están hechos para el bien igual también las palabras… y por supuesto que esto hace mucho daño a la juventud”, expresó.
El obispo auxiliar vinculó este fenómeno con problemáticas sociales como el embarazo en adolescentes, al señalar que “hoy tenemos una cantidad de embarazos en adolescentes pero es porque oyen una música tremendamente perjudicial, dañina a nivel moral, prácticamente es sexo explícito lo que cantan y lo que van promoviendo a través de la canción, de la música”.
Agregó que la exposición temprana a estos contenidos influye directamente en el comportamiento de niños y jóvenes.

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“Entonces una niña que está escuchando eso desde muy pequeña en su casa lo menos que se puede esperar es que se lance a una vida podemos decir de desorden y los mismo jóvenes también, a muy temprana edad”, sostuvo.
Auge e impacto digital
Durán reconoció que se trata de un tema complejo de controlar debido al impacto de las redes sociales y el acceso a contenidos digitales, por lo que responsabilizó directamente a los padres del proceso de orientación.
“Por supuesto que esto es un tema difícil de controlar porque las redes sociales están ahí por eso cada papá y cada mamá en su casa es quienes deben ir poniendo el control, poniendo los filtros para que haya una educación lo más sana posible”, afirmó.
En ese sentido, insistió en que la educación debe darse desde el hogar y no mediante la imposición. “No a la fuerza, no con castigo sino educando a sus hijos con ese sentido de responsabilidad porque luego los padres son los que van a sufrir las consecuencias de todos eso”, dijo, al señalar que los progenitores son los primeros afectados ante situaciones de esta naturaleza.
Padre José Luis Cruz
Por su parte, el padre José Luis Cruz consideró que el problema se ha agravado porque la sociedad ha ido normalizando el uso de lenguaje vulgar en la música. “Es un problema que cada vez va creciendo más porque siento que lo vamos normalizando, la vulgaridad, las expresiones vulgares sin ningún control, sin ninguna medida”, expresó.
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El rector de la UCSD recordó que en el pasado existían mayores controles sobre los contenidos difundidos en los medios, situación que ha cambiado con el auge del internet.
“Antes habían controles y determinadas canciones si tenían cierto contenido se podían detener y no se le permitían en los medios pero hoy en día suenan y se reproducen en los medios sin ningún control”, afirmó.
Añadió que el acceso libre a plataformas digitales ha ampliado el alcance de estos mensajes entre niños y adolescentes. “Hoy día con el internet no hay manera, porque si bien no sale en los medios formales o regulares en la internet lo reproducen, los niños acceden”, explicó.
Finalmente, el padre Cruz advirtió que la repetición constante de estos contenidos termina influyendo en la conducta social.
“El efecto que provoca la música no es un efecto cualquiera porque es algo que se repite continuamente hasta el punto que la persona lo ve como algo normal y regular. Creo que todo esto sí va provocando un efecto dañino a la sociedad”, concluyó.
