Embeleco
Al final, lo que decide es la fama. Te persigue como un rabo. Puedes inventar personajes artificiosos y meterte en ellos. Ser un embeleco para entretener con tan falsas como ridículas maneras, pero tus hechos están ahí. Los estrategas de Gonzalo Castillo han tomado un atajo equivocado por el que acortan camino y tratan de […]
