El lado bueno
Mis abrazos para Ligia Mientras caminaba las calles, la buena de la señora Ligia intentaba apurar el paso, pero su peso y sus años no parecían permitírselo. Cada paso que daba, dejaba una historia sobre el terreno accidentado de las aceras en las que circulaba. Su hija, mientras, caminaba a su lado y en muchas […]
