La muerte a los 55 años de edad del periodista de este diario Víctor Méndez, quien se electrocutó anoche cuando reparaba un inversor en su residencia del sector La Orquídea II, de Santo Domingo Este, ha dejado una profunda tristeza y muchas interrogantes en torno a la vida.
Méndez, tranquilo y de buen temperamento, era un periodista perspicaz, formado en los avatares del diarismo que, sin embargo, se mantenía siempre en una suerte de bajo perfil. La experiencia que acumuló a través de su largo ejercicio lo convirtieron en un veterano que conocía al dedillo los recovecos de la profesión.
Se había iniciado en el periodismo en 1972 como corresponsal en Miches de los desaparecidos periódicos El Sol y La Noticia. Su buena redacción y sentido de la información le abrieron un espacio como redactor de La Noticia. Desde ese momento inició una carrera que concluyó con su sentida tragedia.
Méndez, quien en 1976 ganó el premio Shell por una serie de reportajes en La Noticia sobre las condiciones de vida en Miches, llegó por primera vez a El Nacional en 1987 como encargado de cierre de la edición de Nueva York. También se desempeñó como editor de espectáculos, corrector de estilo y, a la hora de su muerte, como editor de páginas.
Escribía la columna Unas de cal , que versaba mayormente sobre asuntos políticos y que se publicaba en las páginas editoriales de la edición dominical. Su estilo era directo, sin muchos artificios para exponer sus opiniones sobre política o cualquier otro problema nacional e internacional.
Méndez era un aficionado a la tecnología. Una parte de su tiempo la dedicaba a la construcción y reparación de inversores, una práctica que había convertido en medio de vida. Fue precisamente en esos menesteres que ocurrió el percance que ha privado de su presencia a su esposa Gissel Valdez y a sus hijos, incluyendo dos menores de cuatro años y cuatro meses, así como a sus colegas y relacionados.
Para el personal de esta empresa, y especialmente para sus compañeros periodistas, la partida de Méndez ha sido una sentida pérdida. Paz a sus restos y consuelo para sus familiares, amigos y relacionados.

