No se deben presentar con trompetas las decisiones importantes de nuestras vidas. El destino ha de emprenderse en silencio.”
Agnes George de Mille
“Hay momentos en que la audacia es prudencia.”
Clarence S. Darrow
No se puede festinar.
Sería un paso desacertado.
Lo que importa es hacerlo bien.
Hay que escuchar distintas opiniones.
Nadie tiene la verdad absoluta.
Recibir buenos consejos es de sabios.
La nueva ley debe ser sometida a estudios profundos.
Cada cual en su área. Se necesitan personas conocedoras del tema.
Lo atinado es consensuar para lograr los objetivos trazados.
Pegar “parches” a la Ley General de Deportes del 2005 es negativo.
Comisión de Deportes
Los miembros de la Comisión de diputados que estudia la Ley General de Deportes que preside Pedro Botello y Alfredo Pacheco, presidente de la Cámara de Diputados, deben ponerle atención a todos esos aspectos que enumeré en los párrafos anteriores.
No se puede ocultar que hay buenas intenciones de diputados, dirigentes deportivos y funcionarios oficiales, pero eso no puede ser lo principal para aprobar la Ley General de Deportes, si sabemos que vamos a crear serios conflictos, incluyendo aspectos institucionales que deben estar bien claros.
A la mala
Tengo informaciones muy confiables de que hay personas muy interesadas para que se apruebe la ley lo antes posible, sin medir consecuencias. Y eso no es bueno.
De acuerdo a mi óptica, esos sectores no piensan que lo más importante es que se hagan las cosas con criterio y que puedan perdurar.
Cumplir por cumplir
Eso no tiene que ser lo principal.
Cumplir por cumplir sería una irresponsabilidad. Hay que hacer una ley efectiva, que cumpla con las exigencias de estos tiempos.
La Cumbre
Vi por televisión varias exposiciones en la Cumbre de CDN en los Deportes que dirigió Frank Camilo.
Muchas de ellas sumamente interesantes, aunque algunas, al parecer no fueron bien informadas sobre el tema a tratar, pues se salieron del objetivo y olvidaron hacer propuestas concretas.
Pienso que la cumbre resultó ser un buen escenario, pues el país pudo conocer las personas que realmente dominan los aspectos fundamentales de una Ley General de Deportes.
En sentido general, puedo decir, que noté capacidad y dominio técnico en la mayoría de los expositores. El marchante que suscribe cree que la prisa no es buena consejera. Hay que unir todas las ideas y hacer una buena ley.
Iniciar en cero
Varios expositores, entre ellos, el empresario Manuel Estrella, plantearon la necesidad de que se inicien en cero los trabajos para la formulación de la pieza que es esperada por la familia deportiva nacional. Hubo que esperar 15 años.
Entonces, ¿Qué cuesta tomarse el tiempo necesario para hacer una buena Ley de Deportes? Respeto a todos los técnicos y los conocedores del tema, pero la experiencia me dice que hay que trabajar con paciencia y calma.
El país no va a perdonar que se “sancoche” esa ley, después de tanto esperar.
Hay gente que por los intereses en juego, quieren “correr por tercera”, pero la familia del deporte se merece una ley con los menores errores posibles. Eso pienso. Seguiré con el tema.
Hasta mañana, si Dios