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Siempre con la verdad

Siempre con la verdad

Ramón Rodríguez

Magnánimo en la victoria

Las autoridades oficiales y nuestra dirigencia deportiva han interpretado fielmente los preceptos del gran Winston Churchill al salir victorioso en la Segunda Guerra Mundial: ‘’ Hay que ser siempre magnánimo en las victorias’’. Aunque es imposible detener las expresiones de júbilo y las comparaciones que hace la gente del pueblo con otras naciones hermanas, lo cierto es que el jefe del Estado, Luis Abinader y el ministro de Deportes, Francisco Camacho, han estado a la altura de las circunstancias con nuestros atletas en todo lo concerniente a la histórica participación de Tokio.

El gran Napoleón Bonaparte hizo famosa una inolvidable frase que el presidente John F. Kennedy,  muchos años después, le dio otros matices: ‘’ La victoria tiene 100 padres y la derrota es huérfana’’ decía el genio francés. Es así. Ahora vemos como el Leviatán de la política, ha desatado una guerra publicitaria sobre quienes han sido los verdaderos héroes de los históricos resultados de Tokio,2020.

Quizás importe decir, que todos los lauros que se obtengan bajo el orgullo de nuestros símbolos inmarchitables de la patria, son patrimonio del pueblo dominicano. ¿Estamos de acuerdo? Ahora bien, como decimos aquí en Villa Juana, ‘’el relajo debe ser en orden’’.

No entraré en disquisiciones sobre la nueva teoría de la continuidad del ciclo olímpico y los aportes que alega haber hecho la administración del PLD, lo trascendente es, que la República Dominicana, siendo una nación pobre, acudió a Tokio en medio de una pandemia que nos ponía muy en desventaja en comparación con las potencias mundiales, sin embargo, el presidente de la República, Luis Abinader, el ministro Camacho, el presidente del COD, Antonio Acosta, CRESO  y las federaciones nacionales, fueron capaces de crear las condiciones para tan digna participación.

Yo estoy convencido de que la iniciativa de Francisco Camacho y Luisin Mejía, de crear la burbuja en el albergue olímpico, fue determinante como salida al panorama oscuro que presentó la pandemia. Ahora bien, no se puede ser mezquino: en plena crisis sanitaria, el jefe de la nación apostó a nuestros atletas y autorizó la partida de 213 millones para Tokio y Cali.

Cuidadito con el monstruo de la política. El deporte tiene su propio código de respeto. »No nos pisemos la manguera». Yo no sé cuántos héroes tiene este triunfo colosal de nuestros bravos atletas, lo que entiendo, es que no se puede caer en la mezquindad de no reconocer que esta administración hizo un esfuerzo sobrehumano para que nuestros atletas defendieran la patria de Juan Pablo Duarte y Manolo Tavárez Justo con dignidad y valor espartano.

El momento es para celebrar sin bandería política y reconocer, sin obviar los aportes alegados de otras entidades, que el presidente de la República, Luis Abinader y Francisco Camacho, han sido dos grandes aliados del deporte.

Por: Ramón Rodríguez ([email protected])

El Nacional

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