Sobornos en el limbo



Antes que resignarse frente al aparente desinterés de la Procuraduría para esclarecer los nuevos casos de sobornos por más de 55 millones de dólares pagados por Odebrecht para las plantas de Punta Catalina y otras obras, hay que insistir en que se profundicen y aceleren las investigaciones.

Más todavía cuando el país, de comprobarse las irregularidades, podría recibir más de 110 millones de dólares de la compañía. El caso de Perú, donde la firma identificó los seudónimos utilizados para canalizar las transacciones ilícitas, es un referente para que por aquí se aumenten las presiones para que el escándalo no quede impune.

Los fiscales peruanos, que en febrero firmaron un acuerdo a través del cual Odebrecht se comprometió a entregar documentos valiosos y a pagar unos 185 millones de dólares por los 29 que había desembolsado en sobornos, consiguieron que la constructora revelara los nombres de los beneficiados con los aportes ilícitos de su “Caja 2” o División de Operaciones Estructuradas.

Gracias al compromiso contra la corrupción, en la nación andina, como se sabe, no ha quedado un títere con cabeza. Un expresidente optó por suicidarse antes que dejarse apresar, como fue el caso de Alan García, y otro lucha en Estados Unidos, Alejandro Toledo, para evitar su extradición.

Pero esa voluntad que ha habido en Perú es la gran ausente por aquí. Ni siquiera en obras como la carretera de Miches (5.6 millones de dólares erogados entre el 30 de diciembre de 2013 y el 6 de enero de 2014) se han identificado nombres en claves como “Catador”, Curinga”, “Madame” y “Tractor”. En la carretera Cibao Sur aparecen los seudónimos “Metódico” y “Alemao”, mientras que en la Ecovías de Santiago, contratada en marzo de 2012, el alias que figura es “Cabecao”. Otros seudónimos que se utilizan en otras obras son “Leon Chacara”, “Chaplin”, “Casa 1”, “Casa 2”, “Alemán”, “Cavaleiro”, “Da Poltrona”, “Deinho”, “Seo Barriga”, “Queen” y “Escolhido”, entre otros.

La Procuraduría defendió la investigación por la que se instrumentó expediente contra Andrés Bautista, Roberto Rodríguez, Víctor Díaz Rúa, el senador Tommy Galán, el empresario Ángel Rondón y el abogado Conrado Pittaluga. Cuando nadie lo esperaba, un consorcio internacional de investigación periodística reveló que Odebrecht o las autoridades dominicanas habían ocultado supuestos sobornos por 39.5 millones de dólares para las plantas de Punta Catalina y 15.8 millones para otras siete obras.

El caso indica que todavía por aquí no se quiera identificar y actuar contra los supuestos beneficiarios de esos pagos, en cualquier momento las claves pueden ser descifradas por algún medio internacional, por la propia Odebrecht o por el Gobierno de Estados Unidos.