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State-of-the-art

State-of-the-art

Eduardo Álvarez

Significa lo último de una modalidad. De una cosa o de una idea. Estamos en este momento viviendo y disfrutando de lo último, lo más reciente en materia informática e, incluso, antropológica. De la cotidianidad misma, del día a día por así decirlo.

El de hoy es el mismo ser humano con sus particularidades. Transformado, obedece a otros patrones, con los factores invariables de la educación y el respeto, asumiendo el compromiso ético que representan esos valores.
Estrenamos sorprendentes formas de comunicación digital.

Estamos en presencia de comportamientos sociales inéditos. El distanciamiento nos une y las limitaciones colectivas nos conducen a nuevas formas de vida.

Es evidente, las prioridades han cambiado. Lo práctico se impone a la idea abstracta de lo probable. Lo cual tiene sus bemoles en razón de la necesidad de crear que induce al hombre a ir en busca de nuevos retos. Cobra fuerza el sentido de permanencia que nos induce a crecer y renovarnos. Esto no opera necesariamente en contra del avance de la ciencia y las constantes innovaciones tecnológicas que nos han traído a un mundo casi de ficción.

La traducción literal de state-of-the-art revela un plano superior y poético del arte, con lo cual el concepto nos remite a lo sublime. Lo concreto puede serlo también. Parece una contradicción o paradoja, pero no lo es. El arte es visible y palpable, resultado del esfuerzo constante. La suma de las tareas más diversas. No sé arriba a ese estado sin antes atravesar sinuosos y escabrosos caminos que llevan a la gloria. Tras el dolor, el alivio. Cambio.

“Para qué sigo vivo si todo lo que digo es tengo que hacer esto, pero no lo hago”, se reclama el Hamlet de Shakespeare. Y es que de intenciones está empedrado el infierno.

Es de Hipócrates la eterna frase: “La vida es breve; el arte, largo; la ocasión, fugaz; la experiencia, engañosa; el juicio, difícil”. Por tanto hagamos de esta, la sola vida que vivimos, un instrumento al servicio de los demás, lo único, que en verdad y justicia, le da sentido.

Eduardo Álvarez

Eduardo Álvarez