Santo Domingo Este.– A orillas del río Ozama, donde durante años crecieron viviendas improvisadas, calles deterioradas y focos de contaminación, el Gobierno ejecuta una de las intervenciones urbanas y ambientales más ambiciosas de los últimos tiempos en el Gran Santo Domingo: la recuperación del margen oriental del afluente en el sector Las Lilas, de Los Tres Brazos.
La iniciativa, desarrollada por la Unidad Ejecutora para la Readecuación de Barrios y Entornos , contempla una inversión de RD$409.5 millones y busca transformar una de las zonas más vulnerables de Santo Domingo Este mediante obras de infraestructura, saneamiento ambiental y reordenamiento urbano.
Durante un recorrido de supervisión, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza , aseguró que la intervención procura devolver dignidad y mejores condiciones de vida a cientos de familias que durante décadas convivieron con inundaciones, contaminación y precariedad.

“Estamos apostando a una transformación profunda del ordenamiento urbano y la recuperación ambiental del río Ozama, pero sobre todo a devolverles dignidad y esperanza a las familias, porque nadie merece vivir en incertidumbre”, expresó el funcionario mientras observaba el avance de las maquinarias y brigadas de construcción.
El proyecto forma parte de las acciones impulsadas por el Gabinete Ozama-Isabela y contempla la creación de un corredor ambiental y social con áreas verdes, espacios deportivos, calles rehabilitadas, equipamientos comunitarios y servicios básicos renovados. Según estimaciones oficiales, la obra se beneficiará de manera directa a más de 62,800 personas.
La coordinadora general de URBE, Rocío Vidal , explicó que actualmente se ejecuta la primera fase de la intervención, que incluye la construcción de una vía de 350 metros lineales junto al río, estabilización de suelos y protección de márgenes para reducir riesgos ambientales.
Además del saneamiento de la ribera, el plan contempla el remozamiento de infraestructuras comunitarias como dispensarios médicos, destacamentos policiales y canchas deportivas, así como la creación de parques recreativos, un centro comunitario y un campo de béisbol infantil.

Hasta el momento, las autoridades han demolido 198 estructuras entre viviendas y negocios informales, mientras que otras 98 quedan pendientes de intervención.
En total, el proyecto impactará a 365 familias que serán reubicadas o indemnizadas conforme a los levantamientos técnicos realizados por el Gobierno.
La segunda etapa de los trabajos está prevista para julio de este año y se enfocará en consolidar la recuperación ecológica del río Ozama mediante nuevas áreas verdes y obras de estabilización que fortalezcan la resiliencia climática de la zona.

