Trump y Xi inician con optimismo una cena clave para la guerra comercial

Xi y Trump


Buenos Aires, (EFE).- Los presidentes de EE.UU., Donald Trump, y de China, Xi Jinping, iniciaron este sábado con un cauto optimismo una cena de trabajo en Buenos Aires que puede ser clave para frenar la guerra comercial en la que están inmersas ambas potencias, y que afecta a la economía global.

“Nuestra relación es muy especial, y creo que esa es una razón por la que acabaremos consiguiendo algo que será bueno para China y bueno para EE.UU.”, dijo Trump a los periodistas al comienzo de la cena.

Xi, sentado frente a Trump y flanqueado por una decena de sus asesores en una larga mesa rectangular, destacó su “amistad personal” con el presidente estadounidense y le pidió colaborar con él para garantizar la salud de la economía global.

“Solo con cooperación entre nosotros podemos impulsar el interés de la paz mundial y la prosperidad”, aseguró Xi en sus breves declaraciones.

El mandatario estadounidense destacó que la reunión de hoy (sábado) es “muy importante”, y destacó también su “increíble relación” personal con Xi.

Trump dedicó buena parte de sus comentarios iniciales a hablar sobre el fallecimiento del expresidente estadounidense George H. W. Bush (1989-1993), y no quiso contestar a las preguntas de los periodistas al comienzo de la reunión.

Desde mediados de este año, Washington ha impuesto aranceles a las exportaciones chinas por valor de 250.000 millones de dólares, y Pekín ha respondido con gravámenes valorados en 60.000 millones a los productos estadounidenses.

Según el diario The Wall Street Journal, ambas naciones están trabajando en un acuerdo para que Washington se abstenga de imponer nuevos aranceles mientras el Gobierno chino se plantea grandes cambios en su política económica, como el fin de las restricciones a la compra de productos agrícolas y energéticos estadounidenses.

La reunión se celebra en el Palacio Duhau de Buenos Aires, sede del hotel Park Hyatt donde se ha alojado Trump durante la cumbre del G20, y será el último acto que tendrá el mandatario estadounidense antes de abandonar Argentina rumbo a Washington.

A Trump le acompañaron los secretarios de Estado, Mike Pompeo, y del Tesoro, Steven Mnuchin; el representante de Comercio Exterior, Robert Lighthizer; el yerno del presidente, Jared Kushner; su asesor de seguridad nacional, John Bolton; y sus asesores comercial y económico, Peter Navarro y Larry Kudlow, respectivamente.

En la delegación china estaban el jefe de gabinete de Xi, Ding Xuexiang; el viceprimer ministro de finanzas chino, Liu He; el consejero de Estado, Yang Jiechi; el ministro de Exteriores, Wang Yi; el titular de Comercio, Zhong Shan; y el presidente de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, He Lifeng, entre otros.

El menú de la cena consistió, según la Casa Blanca, en una ensalada seguida de un solomillo con cebolla y dátiles y unos rollos de tortitas con chocolate de postre, acompañados de vinos argentinos -un Malbec y un Chardonnay del viñedo Adrianna- que Trump seguramente no degustó, dado que no bebe alcohol.