¿Qué Pasa?

Un ‘Noah’ muy particular

Un ‘Noah’ muy particular

Cine y sociedad

Anthony Perez Diaz
Anthony2x2@hotmail.com

Esta es una versión muy libre del Noé del libro de Génesis. Es la visión particular del director Darren Aronofsky en su empeño por hacer de un pasaje de la Biblia, un espectáculo hollywoodense al mejor estilo de Jerry Bruckheimer. Qué pena ¿Logró él su objetivo?

De ningún modo. A pesar del enorme presupuesto del que dispuso y de la infinidad de recursos a su disposición, artísticos y tecnológicos, “Noah” concluye como una película rimbombante y altisonante, pero la que tampoco entusiasma ni emociona.

La película podrá ser cualquier cosa que usted quiera, un film de desastre, un film de guerra y aventuras, un drama familiar o incluso una historia de amor, sin dejar de lado su toque de fantasía también, pero jamás una historia apegada a fundamentos religiosos. Por lo menos, no a los que el mundo ha conocido durante más de 2 mil años.

No habría nada malo en ello si la puesta en escena de la película tuviera manifiestos valores a los cuales apelar. Pero ese no es el caso aquí. El guion del film es a veces pedestre, al menos lo que ponen en boca del villano Tubal-Cain, su montaje poco impactante y los sobre abundantes efectos visuales –que incluyen unos ángeles caídos en desgracia en forma de gigantes de piedra– tampoco impresionan, dando más bien por momentos la impresión de un juego de video.

El Noé dibujado aquí por el director Aronofsky e interpretado por Russell Crowe es un ser amargado y obsesionado, capaz de llegar al crimen más atroz o casi, con tal de cumplir la misión que de acuerdo a las recurrentes pesadillas y alucinaciones, le ha sido encomendada por El Creador. ¿Alguna semejanza con la realidad?

Es innegable que Crowe hace el esfuerzo por crear empatía y hacer creíble su personaje, aunque sus acciones corresponden más en ocasiones a las de un súper héroe del cine de acción que al proceder de un personaje extraído de la Biblia. La actriz Jennifer Connelly tiene un par de escenas notables.

Al final, ‘Noah’ resulta excesiva, incongruente y grandilocuente, no solo en términos estéticos, puesto que el film sobrepasa las dos horas y media –y concluye de forma irregular como un film barato de domingo por la tarde.

El Nacional

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