Un hombre con síntomas similares al cólera recibe tratamiento de una enfermera en una clínica móvil de MSF en Bel Air. Puerto Príncipe, Haití, marzo de 2023. Alexandre Marcou/Médicos Sin Frontera
La violencia continúa como gran obstáculo hasta para ofrecer elementales servicios de salud en Haití. A causa de la inseguridad provocada por las pandillas y la incapacidad de las autoridades para garantizarla, Médicos Sin Fronteras se ha visto forzado a suspender los servicios humanitarios que ofrecía en el barrio Bel-Air, una zona mayormente controlada por la banda Krache Dife, de la gran coalición de pandilleros identificada como Viv Ansanm (Viviendo juntos).
Las incursiones y enfrentamientos entre pandilleros y soldados constituyen una amenaza para la seguridad tanto de los voluntarios como de los pacientes. La suspensión de los servicios médicos es un duro golpe para los haitianos y las propias autoridades, las que carecen de medios para ofrecer asistencia sanitaria a la población.
La decisión representa un fuerte llamado a incrementar las acciones contra las pandillas. Ninguna entidad caritativa se arriesga a poner los pies en Haití para ayudar a la población afectada por la violencia y el terror de las pandillas.
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El Gobierno haitiano tiene que hacer más que promover la celebración de elecciones en beneficio de la paz y el orden en la nación.
