Restituir la marca
Ante la irresponsable, negativa e incalificable estrategia de comunicación campana contra el turismo nacional, impulsaba por intereses que todos conocemos y que se escudan en “prestigiosos bufetes” de abogados de Europa y otros puntos que sirven a directrices de sus clientes (nunca nombrados pero cuya identidad es fácilmente deducible), el país todo, no solo el Ministerio de Turismo, debe encaminar un proceso, en lo inmediato, de restitución del prestigio internacional de la marca turística dominicana.
Esa campaña ha hecho daño, ha provocado cancelaciones de reservaciones y asientos de avión programados hace seis meses para tocar el país, por más que queramos convencernos a nosotros de que no ha sido así.
Restituir la imagen de nuestra marca, debe ser una tarea nacional. Y hacerlo, sobre todo, con la verdad y con intervenciones y contenidos promocionales, noticiosos, con presencia y máximo aprovechamiento de la Ferias Internacionales de Turismo que están en agenda inmediata.
Restituir la marca nacional del turismo, implica una revisión real de los perjuicios específicos a la llegada de turistas, no contentarnos con lo que desearíamos escuchar.
Hay que cuantificar el daño, saber cuántas reservaciones se han cancelado, habitación por habitación, hotel por hotel, cuantos asientos de avión, de cuales líneas aéreas que ya no traerán visitantes este ano y el próximo y quien sabe hasta donde en el tiempo se extenderá esa disminución.
El país todo debe unirse en torno a una estrategia de mayor trascendencia respecto de todo lo que se haya planeado hasta ahora. No es cómodo plantear estas realidades, pero el periodismo nunca estuvo llamado a ser cómodo. Ningún registro de danos a lo propio, a lo nacional, puede ser complaciente si pretende ser serio y apegado a la verdad.

