Editorial

¿Y eso?

¿Y eso?

Aunque  el  narcotráfico es crimen de lesa humanidad, el principio de presunción de inocencia es por igual de  alcance universal, por lo que cualquier  diligencia procesal no puede  sobreponerse a derechos inalienables del  individuo.

El imputado Eddy Brito,  acusado de lavado de dinero, ha sido interrogado  por agentes  de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y de la Policía de Puerto Rico, sin que se sepa  si esas  agencias extranjeras poseen calidad o  autoridad jurídica para  abordar un  prevenido acusado de violar leyes dominicanas.

Se  sabe que  los Estados  colaboran mutuamente en  la persecución del narcotráfico, terrorismo y otros delitos signados como crímenes contra la humanidad, pero en todo  caso se procura respetar leyes y normas de  cada nación.

Se  considera normal que  autoridades nacionales y extranjeras compartan o intercambien datos o confidencias sobre un expediente criminal de mutuo interés, pero no es común que un prevenido por blanqueo de dinero sea interrogado de manera simultánea por  oficiales de tres agencias extranjeras.

 Ojalá que la  Fiscalía del Distrito, custodia y garante de los derechos de ese recluso, haya  cumplido con la  formalidad constitucional de  permitir la presencia de su abogado  durante los interrogatorios.

En ningún modo se cuestiona la asistencia que se prestan agencias y Ministerio Público de todo el mundo en el combate  contra  infracciones estipuladas en convenciones internacionales como de lesa humanidad.

El celo mayor  debería estar centrado,   en la garantía de los derechos de cualquier procesado, sin importar la naturaleza o gravedad de la falta jurídica cometida, por lo que hace falta saber si en el caso del señor Eddy Brito, se cumplieron con esas formalidades.

No es común -se insiste-  que oficiales de tres agencias extranjeras interroguen directamente a un  prevenido, bajo custodia del Ministerio Público, porque  hasta donde se tenía entendido ese papel corresponde exclusivamente a personal dominicano.

El Nacional

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