Tegucigalpa, (EFE).- El depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, se acercó ayer de nuevo a su país, luego del frustrado intento del viernes por regresar, mientras que el Gobierno de Roberto Micheletti le reiteró que será capturado.
El ministro de Seguridad por ley, Mario Perdomo, dijo a periodistas que las instrucciones son precisas- Manuel Zelaya será capturado si ingresa al país».
Estamos listos para ejecutar la orden de captura contra Zelaya, afirmó Perdomo.
Zelaya llegó hoy al punto fronterizo de Las Manos, y desde el lado de Nicaragua repudió la muerte violenta de un supuesto seguidor suyo en el sector de Alauca, departamento oriental hondureño de El Paraíso, limítrofe con Nicaragua.
La víctima fue identificada como Pedro Magdiel Muñoz, de 23 años, quien murió a causa de múltiples heridas con armas blancas, dijo a Efe el médico forense Santos Zepeda.
Muñoz, según pobladores de la zona, participó ayer en las manifestaciones cerca de la frontera de Nicaragua para exigir el regreso de Zelaya al poder.
Policías y militares, según los denunciantes, se llevaron a Muñoz, alegando que estaba fumando marihuana, aunque un portavoz de la Policía dijo a Efe que la única persona detenida ayer por traficar con marihuana es Gerson Evenor Vilchez Almendárez, quien fue liberado hoy.
La muerte del joven se produjo mientras el nuevo Gobierno de Honduras, que preside Roberto Micheletti, mantiene bajo toque de queda la región fronteriza con Nicaragua, tras el intento de Zelaya por regresar tras ser derrocado por los militares el pasado 28 de junio.
El depuesto presidente ingresó ayer brevemente a suelo hondureño por Las Manos, pero, después de permanecer unas dos horas en zona neutral, volvió a Nicaragua, donde continúa hoy analizando un posible nuevo intento por volver a su país.
Algunos seguidores empujaban el viernes a Zelaya para que continuara hacia territorio hondureño, pero él, por razones de seguridad, regresó a Nicaragua, dijo a Efe un portavoz suyo.
Muchos seguidores de Zelaya han sorteado obstáculos para poder llegar a Las Manos, en cuya carretera de acceso, a unos 12 kilómetros, un retén policial y militar los contuvo ayer.

