Nueva York.- El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, inició este jueves su mandato con unas altas expectativas, que él mismo no quiso rebajar, en lo que se refiere a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, especialmente la clase trabajadora que lo ha encumbrado en política y hoy lo arropó.
Mamdani, de 34 años, tomó posesión en una ceremonia privada a medianoche, con su familia, y otra pública hoy mismo a la que acudieron miles de personas, incluyendo políticos y celebridades, y en la que defendió que busca dirigir un gobierno de izquierdas “ejemplar” que sirva a todos.
“Sé que algunos ven esta administración con desconfianza o desdén, o ven la política permanentemente rota, y aunque solo la acción cambia las ideas, les prometo esto- si usted es neoyorquino, yo soy su alcalde”, afirmó el regidor tras el juramento, en el que lo guió el senador izquierdista Bernie Sanders.
“Me han dicho que esta es la ocasión para reajustar las expectativas, que debería usar esta oportunidad para alentar a la gente de Nueva York a pedir poco y esperar aún menos. Yo no haré eso”, sentenció, abogando por “la calidez del colectivismo” frente a la “frialdad del individualismo agreste».
Mamdani, que apeló a los neoyorquinos a través de sus experiencias creciendo y viviendo en la ciudad, se propuso demostrar que “la izquierda puede gobernar” y “dar ejemplo”, y sostuvo- “fui elegido como demócrata socialista y gobernaré como un demócrata socialista».

El alcalde, que anoche nombró al responsable de Transportes, Mike Flynn, y hoy adelantó que pretende reformar el sistema fiscal de las propiedades y crear un departamento centrado en la salud mental, ha convocado su primera rueda de prensa para esta tarde del jueves, pese a ser día festivo.
La congresista Alexandria Ocasio-Cortez, que tiene una edad similar a la de Mamdani y también pertenece al grupo de los Demócratas Socialistas, inauguró el acto y recordó que es el primer alcalde musulmán, el primero inmigrante en cerca de un siglo y el más joven en varias generaciones.
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De hecho, Mamdani juró en las dos ocasiones sobre coranes históricos, uno que perteneció al académico puertorriqueño y teórico de la cultura negra Arturo Schomburg, y otro de su familia, y que fue sostenido por su esposa, Rama Duwaji, que a sus 28 años es la primera dama musulmana, y también más joven, de la ciudad.
Mientras, Sanders, una de las inspiraciones de Mamdani, fue el encargado de guiarlo en el juramento, no sin antes dar un discurso en el que reclamó “un gobierno que trabaje para todos, no solo los ricos”, y elogió al alcalde por movilizar a los votantes en un mundo que “pierde la fe en la democracia».
El imán Khalid Latif, director ejecutivo del Centro Islámico local, y amigo y mentor de Mamdani, pronunció un discurso apasionado con otros líderes religiosos detrás, en el que instó al alcalde a trabajar “en proximidad con la gente que tiene problemas” y no sucumbir a la “presión».
En la ceremonia tomaron posesión otros dos cargos electos- el Defensor del Pueblo, Jumaane Williams, y el contralor, Mark Levine, ambos demócratas. Ambos dieron discursos con un talante unificador parecido al del alcalde, aunque en la práctica tendrán papeles de control sobre su trabajo.
Levine, auditor y jefe financiero de la ciudad, aludió a Mamdani al referirse a sus promesas de solucionar la crisis de vivienda, y propuso usar sus herramientas para invertir en la construcción de nuevos edificios asequibles “pese a la oposición de circunscripciones atrincheradas».
Asimismo, Levine abogó por proteger a los inmigrantes de “agentes del gobierno enmascarados”, en referencia a las redadas del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) del Gobierno de Donald Trump, sobre las que Mamdani ha prometido ser inflexible y hacer valer el estatus de “ciudad santuario».
La toma de posesión de Mamdani pone el colofón a una carrera política meteórica, pues en un año ha pasado de ser un legislador estatal prácticamente desconocido a convertirse, tras su victoria sorpresa en las primarias demócratas y después en las elecciones locales, en el máximo líder de la ciudad. Y no quiso bajar el listón, afirmando que “el trabajo acaba de empezar” y que buscará “el cambio por el interés de la clase trabajadora, no a sus expensas».
La ceremonia duró cerca de dos horas e incluyó un recital del poeta Cornelius Eady y la actuación de la cantante Lucy Dacus, y finalmente no desembocó en una “fiesta caomunitaria”, como se pretendía, debido al intenso frío agudizado por vientos heladores que azotan hoy la ciudad.

