La directora de Ética ha dado pruebas de honestidad en el ejercicio de la función pública. Asimismo, el análisis a las palaras del Presidente que hace de la ética, no dejan ninguna duda acerca de la sinceridad. Conscientes, sin embargo, que la opacidad está incrustada en la mayoría de quienes desempeñan cargos públicos, y como la Directora merece la reputación que le hemos señalado como justa recompensa, entonces, es la previsión a las operaciones que se acometen y la anticipación a la conducta de los que la llevan a cabo, es necesario que se transparenten para superar las sospechas. Hago hincapié en una actividad que ha sido objeto de escándalos de corrupción en el Ministerio de Agricultura, la expedición de licencias de importación de productos enmarcados dentro de la Rectificación Técnica.
Para evitar que el imaginario común mantenga la aprehensión de lo sucedido anteriormente, ordene que se haga publicar la lista de licencias otorgadas por esta administración con los nombres de los beneficiarios, es decir, razón social y/o las personas a quienes se le han otorgado y cantidades de cada partida.
Estas operacionales han sido cuestionadas en gobiernos anteriores cuando están sujetas a la discrecionalidad del ministro de Agricultura o de una comisión de funcionarios, y cuando se entendía que la solución era subastar los licencias en la Bolsa Agropecuaria de la JAD con un tope de 300 pesos por quintal, apareció allí el procedimiento condenable que alía la mala fe y la astucia para que las subastas alcanzaran hasta 10 mil pesos, traspasando el costo al consumidor y facilitando millonarios beneficios a los manejadores.
Entiendo que merece vuestra atención por el peligro de un restablecimiento de estas prácticas corruptas que es propicio desactivar dada las transacciones dinerarias que se involucran. Aunque no puedo hacer alusión particular, sí han irrumpido algunas querellas que llaman a la advertencia.
Por; Manuel Fermín
mfermindilone@gmail.com

