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Abinader y Gallup

Abinader y Gallup

A casi seis años de asumir el poder, cumpliendo la mitad de su segundo mandato, el presidente Luís Abinader mantiene un respaldo popular que ronda el 60%, según la prestigiosa firma Gallup-República Dominicana.

“51.7% de los entrevistados califica a Abinader como un “buen presidente”, el 9.7% define su gestión como “regular”, 36,9% lo considera un mal gobierno”.

El presidente Abinader ganó las elecciones del 2024 con poco más del 57 por ciento, significa que mantiene su popularidad a pesar de las crisis del coronavirus, que puso el mundo en jaque, de la critica situación económica fruto de la pandemia que elevó los precios de todos los artículos de primera necesidad, de la guerra entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos.

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Abinader asumió el poder en medio de una ruina económica, política, social y moral por el paso del huracán PLD-FUPU que dejó el país devastado por la corrupción que le costaba al país entre el 3,4 y 5% del Producto Interno Bruto (PIB), algo jamás visto en la historia del país.

Sin embargo, Abinader logró sacar el país adelante. Fuimos de los primeros países, hay que decirlo muchas veces para que no se olvide (memoria contra el olvido) en salir de la crisis del COVID y sus consecuencias nefastas.

Se recuperó el turismo, las remesas tomaron su nivel, la inversión extranjera creció, las zonas francas amentaron, el empleo se estabilizó, las divisas crecieron.

El PRM, con Abinader como guía recuperó la confianza. Mientras la oposición criticaba por criticar, hablando pendejadas, apostaban al fracaso, el presidente Abinader trabajaba día y noche, los siete días de la semana, durmiendo apenas 4 y 5 horas al día.

El presidente, trabajador incansable en beneficio del pueblo, ganó las elecciones con un amplio margen. El pueblo lo preció dándole otro mandato con poco más del 57% de los votos.

Hoy, al cumplirse próximamente seis años administrando los recursos del Estado, el presidente logra lo impensable: su nivel de aceptación roda el 60%. Es decir, tres puntos más, cuando se supone debe estar desgastado, como suele suceder durante los segundos periodos.

¿Por qué se da ese fenómeno, que un presidente después de seis años en el poder mantiene un alto nivel de aceptación popular? Desde mi humilde punto de vista se debe al trabajo, la honradez y la honestidad del mandatario.

Hay problema, ¡claro que los hay! Y muchos, pero el pueblo  sabe que está siendo gobernado por un hombre que actúa de buena fe, que escucha, que valora las opiniones de los demás, que no descansa. ¿Qué hay corrupción? ¡Claro que la hay, pero el presidente, como ha afirmado en más de una ocasión, tiene amigos, pero no socios ni cómplices en el Estado!