Maquillaje a Maduro
Nicolás Maduro no era ni es santo de devoción de amplios sectores dentro y fuera de Venezuela. Y no podía ni puede serlo al perpetuarse como dictador; amañar y robar elecciones, colmar las cárceles de presos políticos y forzar al más cruel de los exilios político y económico a más de ocho millones de compatriotas. […]
