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Califica un desatino deportación embarazadas

Califica un desatino deportación embarazadas

Imagen de archivo de una embarazada haitiana

El Centro Juan Montalvo dijo hoy que es violatorio de la Constitución de la República la deportación colectiva de haitianas embarazadas, al tiempo de calificar como un desatino el anuncio del gobierno el pasado primero del mes en curso de que suspendería el visado a estudiantes universitarios haitianos.

La entidad católica sostiene que desde el gobierno se ha creado un lenguaje guerrerista hacia Haítí y censura que se persiga de forma inmisericorde a las mujeres haitianas embarazadas.

Advirtió a las autoridades que la soberanía nacional no otorga un cheque en blanco para hacer cualquier cosa en un territorio nacional.

“La reciente medida mediática de deportar mujeres haitianas embarazadas, apoyada sobre estadísticas inconsistentes del Ministro de Salud, y de torpezas discursivas del Director de Migración y del Ministro de lo Interior, viola el propio ordenamiento constitucional, además de levantar cuestionamientos sobre la capacidad profesional e intelectual de importantes funcionarios de este gobierno”, sostuvo.

Agregó que” en ese sentido, muchos actores dominicanos pidieron al gobierno dominicano revocar la decisión que había tomado de suspender el visado al estudiantado universitario. El Presidente de la República apareció al día siguiente ofreciendo las aclaraciones de lugar; sin embargo, la misma lógica política y mediática que sustentaba aquel desatino ha continuado en los días subsiguientes, primero creando un lenguaje guerrerista hacia Haití y luego persiguiendo de manera inmisericorde a mujeres embarazadas”.

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En un documento público el Centro Juan Montalvo sostiene que acatar la petición que hizo la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de suspender la aplicación de las medidas tomadas por el Consejo Nacional de Migración constituye también un acto de soberanía. “Sería una acto razonable y responsable de soberanía nacional consecuente con la Carta Internacional de los Derechos Humanos, de las que el país es signatario”, dice la entidad.

“Es difícil tratar este asunto con un ambiente político contaminado por un ultranacionalismo oportunista que no obtempera ni siquiera la propia legalidad. Pero sentimos la responsabilidad de insistir, una vez más, sabiendo que vendrán los concitados insultos, que es tiempo de recapacitar. Nueva vez se comprende mal el sentido político y jurídico de la soberanía. La soberanía no otorga un cheque en blanco para hacer cualquier cosa en un territorio nacional”, afirmó.

Consideró  que la clase política dominicana no parece hacer caso a Dios, ni se conduce con una ética humanista; solo parece hacer caso a la presión mediática y a la coacción del ordenamiento jurídico.

“Debe quedar claro que violar el propio ordenamiento legal constituye un atentado a la soberanía. Pues bien, forma parte del orden constitucional el respeto irrestricto de los derechos humanos y el cumplimiento de los acuerdos internacionales suscritos por las autoridades competentes”, señaló el Centro Juan Montalvo.

Agregó que “la Constitución estatuye que es atribución del Congreso Nacional establecer las normas de migración y el régimen de extranjería (Art. 93, letra h). En sus atribuciones, el congreso dominicano ha establecido consecuentemente en la Ley de migración que “En los casos que proceda la deportación o expulsión de extranjeros, se realizarán con el debido respeto a los derechos humanos, conforme lo disponen las leyes vigentes y los acuerdos ratificados por la República Dominicana”. E inmediatamente aclara en el numeral 1 del artículo 28 que «1. Todo centro de salud que al momento de ofrecer su asistencia de parto a una mujer extranjera que no cuente con la documentación que la acredite como residente legal, expedirá una Constancia de Nacimiento de color rosado diferente a la Constancia de Nacimiento Oficial, con todas las referencias personales de la madre”.

La entidad pidió al gobierno retomar la política de relaciones con Haití con apego a la propia legalidad.

Víctor Martínez

Víctor Martínez