Cárcel San Luis de hacinamiento a humanización

Vista aérea 
de la cárcel preventiva 
de San Luis.
Vista aérea de la cárcel preventiva de San Luis.


Por años la sobrepoblación carcelaria, que genera hacinamiento, insalubridad, corrupción e injusticia siempre ha sido la espina en el zapato del sistema penitenciario dominicano.
Sin embargo, el caso fue más grave cuando se creó la provincia Santo Domingo, la más poblada del país, sin tener ningún tipo de infraestructura carcelaria. Fue necesario convertir una capilla religiosa abandonada en una especie de almacén donde guardaban a presos preventivos.
Así surgió lo que posteriormente comenzó a llamarse la cárcel de San Luis, por estar en el municipio del mismo nombre, que al mismo tiempo era la vergüenza de la sociedad dominicana y de las autoridades.
Fue necesario años de denuncias en los medios de comunicación y reclamos de la población para esa edificación fuera destruida y los reclusos trasladados a otro lugar.
Pero llegado a la Procuraduría General de la República, el doctor Jean Alain Rodríguez, presentó a la sociedad una propuesta de construcción de varios recintos penitenciarios y la adecuación de otros al nuevo modelo de gestión penitenciaria.
El procurador puso énfasis en las cárceles de San Luis y La Victoria, y para mejoría de la población carcelaria, ambas serán inauguradas próximamente.
En el caso de San Luis, ésta nueva edificación levantada en 2,170 metros cuadrados fue concebida para cumplir con todos los protocolos internacionales en asuntos de reclusión de personas.

Nueva cárcel de San Luis. El Nacional/ Jorge Gonzalez 03.02.2020
Moderna prisión
Con una inversión de 102 millones de pesos ya esta lista la construcción de la Nueva Cárcel Preventiva de San Luis, que tendrá una capacidad para 236 internos preventivos de la jurisdicción Santo Domingo Este, y que se espera será inaugurada en las próximas semanas.
Descripción
Esta estructura consta de dos edificios. El primer bloque que es de 2 niveles y es donde está el área administrativa, el comedor, celdas para adolescentes, departamento de comunicación legal, alojamiento de vigilantes, cuarto de monitoreo de cámaras, torres de vigilancia, garitas de seguridad, parqueo, planta de tratamiento, planta eléctrica, depósito de basura, caseta de bomba y cisterna.
La segunda edificación que tiene 4 niveles y es donde están instaladas las celdas para internos minusválidos, convalecientes, área de enfermería, área de duchas, sala de estar, esclusa, revisión y seguridad.
Ambas edificaciones están dentro de la seguridad de un muro circundantes de varios pies de altura terminada en una alambrada de seguridad tipo trinchera y custodiada por dos torres de vigilancia con visión de 180 grados que cubren casi todo el terreno.
Este recinto penitenciario tiene 37 celdas normales con capacidad de seis internos por habitación que dormirán en dos literas de tres niveles cada una. Será el primer centro con celdas especiales para recibir internos convalecientes o que tengan alguna discapacidad, las cuales están situadas próximo al área de atención médica.

El procurador Jean Alain Rodríguez en labores de supervisión.
El procurador Jean Alain Rodríguez en labores de supervisión.

Además hay otras tres celdas de la cuales es para personas con movilidad reducida y otras las dos para personas convalecientes. Parte de estas disposiciones están contemplada cumpliendo con las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos o las también llamadas Reglas Nelson Mandela.
La construcción de esta nueva edificación es parte del Plan de Humanización del Sistema Penitenciario Nacional, que tiene como uno de sus objetivos, la construcción de centros penitenciarios que permitan alojar a los más 12 mil internos, que guardan prisión de manera deplorable e inhumana.
Toda la edificación fue realizada en una estructura de mampostería, diseñada de conformidad con el reglamento R-001, del Ministerio de Obras Públicas, para el análisis y diseño sísmico de estructuras, y se usaron además los reglamentos R-033, para diseño y construcción de estructuras en hormigón armado y el R-032, para la seguridad y protección contra incendios.

Esta era la cárcel de San Luis hasta que fue demolida.
Esta era la cárcel de San Luis hasta que fue demolida.

Cárcel de San Luis siempre fue una pocilga

Las denuncias sobre el hacinamiento, la suciedad, los malos olores y la forma inhumanas como eran tratados los privados de libertad, así como el deterioro y lo disfuncional del recinto donde operaba la Cárcel Preventiva de San Luis lleno las portadas de los principales diarios impresos del país, así como sus versiones digitales y las redes sociales redes sociales por mucho tiempo, sin que las autoridades hicieran caso a las denuncias.
Esta prisión se encontraba en un estado muy deteriorado e in funcional ya que era una antigua capilla con apenas 50 metros cuadrados, que paso a ser un destacamento policial que se transformó a través del tiempo en una cárcel que con capacidad para 25 personas de amanecida, llego albergar a más de 200 personas en las peores condiciones imaginables.
En un país donde todo es posible, una estructura diminuta, oscura, y sucia; es decir, con las mínimas condiciones para tener retenida a diez personas por un par de horas, se convirtió en una cárcel preventiva donde decenas de personas llegaron a pasar semanas y hasta meses.
Origen
En República Dominicana en el año 1999 la Procuraduría General de la República, dio inicio a la implantación del Modelo de Gestión Penitenciario, basado en la aplicación del Sistema Progresivo establecido en la Ley No. 224 del 26 de junio del año 1984, todo con apego a la Constitución dominicana y las Reglas Mínimas para el tratamiento de los reclusos según la Convención de Viena de 1955.
Además conseguir la rehabilitación y reinserción a la sociedad de las personas privada de libertad o en conflicto con la Ley penal, mediante procesos apoyados en herramientas de gestión modernas orientadas hacia la educación y la reinserción socio-laboral de los reclusos son los fundamentos básicos del Nuevo Modelo de Gestión Penitenciario.
Todo está basado en los Principios básicos para el tratamiento de los reclusos en la resolución 45-111 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, del 14 de diciembre de 1990, en las Reglas de Bangkok y los Derechos Humanos.