Cójanlo



Gana la sensatez

 

Por más incertidumbre que alimentara por el largo tiempo que esperó, había que esperar el rechazo del Gobierno al pacto migratorio de las Naciones Unidas (ONU). Era lo más sensato, aunque la decisión estuviera precedida de una suerte de levantamiento mediático de los más diversos sectores contra el polémico proyecto supuesto a suscribirse el día 10 en Marruecos.

Al fijar su posición el Gobierno coincidió con las objeciones de los sectores que consideran el pacto lesivo para los intereses nacionales. Que fuera puesto prácticamente contra las cuerdas no resta significación a la posición que anunció el consultor jurídico del Poder Ejecutivo Flavio Darío Espinal.

Para acentuar más su rechazo al acuerdo, que por demás ha sido cuestionado no solo por grandes potencias sino hasta por naciones como la vecina República de Haití, el Gobierno anunció que no participará en la conferencia en que se suscribirá.

A pesar de que las autoridades hicieron lo que se esperaba y más se correspondía con los intereses nacionales, las dudas que generó su silencio es una lección que tendrá que aprender. No todas las decisiones pueden dejarse para última hora.