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Compra cédulas

Las denuncias sobre la compra de cédulas para incidir en los resultados de las elecciones del domingo se mantienen como uno de los asuntos más polémicos del proceso.

El presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Julio César Castaños Guzmán, alegó que probar la práctica es difícil, en tanto monseñor Francisco Ozoria, alertó que se trata de un pecado. En la medida que se ha avanzado para las votaciones, el caso de las cédulas se ha citado como uno de los delitos que más tienen que perseguirse.

Tanto la Iglesia católica como otros sectores han deplorado la compra de votos, una práctica en torno a la cual la JCE, a pesar de lo difícil que considera la persecución, ha desarrollado una campaña para prevenir a la población y en favor del voto racional.

Al tocar el tema, monseñor Ozoria arengó que quien compra cédulas no merece el voto, y el que lo vende está condenado a la miseria espiritual y material, al tiempo de exhortar a la población a que concurra a las urnas.

La preocupación, aunque relega otros problemas en torno al certamen, demanda la máxima atención de las autoridades para tomar las medidas que consignan las leyes.