Como cada Domingo



La orden departamental

 

Que exista un grupo organizado que proclame “cero discriminación en República Dominicana” debía ser una vergüenza para toda la comunidad nacional. Porque el que exista, significa que aún vivimos una forma de barbarie social.

En el país se discrimina a las mujeres.
Se discrimina a quienes son negros.

Se discrimina a los homosexuales.
A las trabajadoras sexuales.

Es inconcebible que tenga que desarrollarse un debate, porque una orden departamental del Ministerio de Educación procure establecer las bases para una equitativa política de género, para cumplir con un postulado constitucional.

Me apena la oposición irracional a la medida y me complace saludar a quienes han salido en defensa de la medida, como la plataforma #CeroDiscriminaciónRD que esta semana ha entregado un documento con más de mil firmas al Ministerio de Educación y los medios de comunicación para respaldar la orden departamental.

De acuerdo con su comunicado, la disposición del Minerd viene a poner en práctica la Constitución, la Ley General de Educación, la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo, la resolución 3599-2004 de la antigua Secretaría de Estado de Educación, y distintos planes y políticas que han sido postergados por décadas.

El documento fue entregado por una comisión encabezada por la joven médica Eveling Guerrero, quien dijo a los medios que la orden departamental “representa un cambio significativo que merece el apoyo de todos y todas quienes queremos un país mejor, inclusivo y humano”.

Esta agrupación sostiene que es cuestión también de preservar las reglas de la democracia, donde ningún grupo particular puede imponer por la fuerza sus puntos de vista.

Guerrero dijo que el objetivo es integrar y articular la mayor suma de iniciativas para cambiar la cultura de discriminación, intolerancia y desigualdad, que afectan la vida de hombres y mujeres en el conjunto de la vida nacional.