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Como cada Domingo

Como cada Domingo

¿Que los diputados qué…?

Lo leo y no lo creo: la Cámara de Diputados aprobó una modificación al proyecto del Código Penal que elimina la orientación sexual y el género como premisas a ser tomadas como base en el delito de discriminación, y lo peor: la preferencia u orientación sexual de la víctima también se dejaron de considerar como agravantes en el caso de homicidio o de torturas y actos de barbarie.

La Constitución en su artículo 39, sobre el Derecho a la igualdad que reza:
“Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, reciben la misma protección y trato de las instituciones, autoridades y demás personas y gozan de los mismos derechos, libertades y oportunidades, sin ninguna discriminación por razones de género, color, edad, discapacidad, nacionalidad, vínculos familiares, lengua, religión, opinión política o filosófica, condición social o personal”.

La modificación a estos artículos fue presentada por la diputada peledeísta Isabel de la Cruz y fue aprobada con 92 votos a favor, incluyendo legisladores del Partido Revolucionario Moderno. 35 diputados votaron en contra.

La pieza pasará ahora al Senado, en el cual tenemos la esperanza de que los senadores no consagren esta afrenta.
El artículo 186 del nuevo Código Penal tipifica el delito de «discriminación» y castiga actos como negarse a suministrar a una persona un bien o servicio, obstaculizarle una actividad económica o negarse a contratarle debido a su origen, edad, sexo, raza, condición económica o religión, entre otros motivos.

En el texto original del Código Penal también se incluía en esa lista de supuestos la orientación sexual o el género, pero fueron excluidos en la modificación aprobada.

También se modificó el artículo 97, que define el homicidio agravado con lo cual estos diputados excluyen del Código Penal la orientación sexual como un motivo de discriminación.

Todavía lo estoy leyendo y no lo creo. ¿Estos son los diputados que además excluyeron las causales en el tema aborto? ¿Es casual este conservadurismo rancio? ¿Nadie reacciona?

José Rafael Sosa