Carta de los Lectores

Conversión Punta Catalina

Conversión Punta Catalina

Si la Central Termoeléctrica Punta Catalina no se convierte a gas natural, no podrá seguir operando. Esa central no tiene otra opción que abandonar el carbón  o de lo contrario tendrá que cerrar, cueste mucho o poco el cambio de combustible.

Los ingenieros profósiles de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD, para vergüenza del pensamiento progresista que representa esta universidad, sostuvieron durante años la imposibilidad técnica de la transformación de plantas de carbón a gas natural y negaron la existencia del cambio climático.

 Ahora que no pueden seguir manteniendo esta postura frente al hecho irrebatible de la conversión a gas natural de miles de plantas de carbón en todo el mundo y aquí la conversión a gas natural de las plantas de petróleo de la región Este del país, exageran el costo de este cambio en Punta Catalina y se inventan que por esa causa perderá energía, cuando es sabido que el gas natural posee un rango mucho mayor de eficiencia energética que el carbón.

Según el estudio que realizó la Alianza Mundial de Derecho Ambiental, ELAW, en base a los costos y precios internacionales y de las experiencias en EUA de la conversión de cientos de plantas de carbón, estableció que el costo de la conversión de Punta Catalina oscila entre 300 y 485 millones de dólares, incluido el abastecimiento del gas natural. Esta inversión está totalmente justificada por el alto precio en dinero y vidas que ahorraría el abandono del carbón.

 Antes de hablar de dinero, se debe tomar en cuenta que la contaminación de la Central Termoeléctrica Punta Catalina, CTPC, está afectando de manera grave a más de cien mil personas, causando enfermedades y numerosas muertes prematuras, así como daños irreversibles al medio ambiente y a los sistemas productivos de la zona.

 Tampoco se puede pasar por alto que la provincia Peravia, tanto a través de sus Ayuntamientos como  de sus legisladores, ha solicitado al Poder Ejecutivo el cambio a gas natural de Punta Catalina y el traslado de sus cenizas tóxicas arrojadas a la intemperie en el batey San José.

El pueblo de la provincia Peravia está decidido a no dejarse enfermar y matar por la contaminación de Punta Catalina, y a defender su derecho constitucional a la vida, a la salud, a un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Los beneficios de eliminar el carbón en Punta Catalina y su conversión a gas natural pueden pasar de los 3 mil 500 millones de dólares al año.

Por: Enrique de León

El Nacional

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