Opinión Carta de los Lectores

Crisis

Crisis

La República Dominicana se encamina hacia un escenario de alta tensión social. Lo que comenzó como un pliego de demandas sociales y económicas postergadas por más de cinco años ha colisionado con una crisis geopolítica internacional que ha llevado al Gobierno de Luis Abinader a solicitar un «sacrificio» que el movimiento popular ya no está dispuesto a dar.

El reciente respaldo del presidente Luis Abinader a las acciones de la administración de Donald Trump, calificadas por diversos sectores internacionales como una «guerra ilegal» contra Irán, ha tenido un impacto directo e inmediato en la economía doméstica. El aumento global de los precios del petróleo y las materias primas sirvió de base para que, el pasado 22 de marzo, Abinader llamara a la población a prepararse para tiempos de austeridad y sacrificio.

Te puede interesar leer: Ormuz: y economía mundial

Sin embargo, para la Coordinadora Popular Nacional (CPN), este llamado es la gota que colmó el vaso. El movimiento argumenta que el país se ve arrastrado a pagar las consecuencias de una política exterior alineada con intereses bélicos ajenos, mientras las necesidades internas básicas siguen en el olvido.

El descontento no es nuevo. La CPN ha denunciado que sus demandas que incluyen la rebaja de la canasta básica, la revisión de la Ley de Hidrocarburos, la mejora de los servicios de salud y el cumplimiento de promesas de campaña han sido ignoradas sistemáticamente durante los últimos cinco años.

«No se puede pedir sacrificio a un pueblo que lleva un lustro esperando respuestas simples a problemas vitales», señaló el licenciado Héctor Turbí, vocero del movimiento. La desconexión entre el gasto público en publicidad y salarios de lujo frente a la precariedad en los barrios ha alimentado un sentimiento de injusticia que hoy desborda los canales de diálogo tradicionales.

Mucho antes de que la crisis con Irán estallara, la VI Asamblea de la Coordinadora Popular Nacional ya había marcado una fecha en el calendario: el 27 de abril. Declarada como el Día de la Rebeldía Nacional, esta jornada no es una protesta aislada, sino el punto culminante de un plan de lucha escalonado.

 Felipe Lora Longo

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación