Sin dejar de admitir que el precio del barril del petróleo ronda ya los 110 dólares y que el país también importa combustible procesado, lo que encarece aún más la factura petrolera, el Gobierno está compelido a exponer las razones que justificarían los continuos incrementos en los precios de los derivados del crudo aplicados durante el año.
El presidente de la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolina (Anadegas) ha hecho un cotejo sobre los aumentos en los precios de los tipos de gasolinas y gasoil dispuestos por el Ministerio de Industria y comercio desde enero, según el cual no se establece una correspondencia con el alza registrada por el dólar y por el petróleo.
Según el doctor Rafael Polanco, en los primeros ocho meses de 2013 la gasolina premium aumentó $33.30, para un 14%; la regular $32.60 (15%) y el gasoil $9.30 (5%), precios que alega no se justifican si se toman en cuenta el desempeño de las variables que lo determinan, como la tasa del dólar, que aumentó 6%, y el valor del barril del crudo que pasó de US$93.14 a US$105.47.
Basados en esos cálculos, el presidente de Anadegas sostiene que en términos generales el galón de combustible solo debió aumentar 13 pesos, razonamiento que debería ser refutado por las autoridades con argumentos que reflejen claridad, transparencia y respeto a la ley.
Industria y Comercio dispuso ayer de aumento de $2.10 al galón de gasolina premium, que costara $266.50; la regular se incrementó en $2.20, para venderse a $248.80; el gasoil premium fue aumentado en $2.40, para expenderse a $220.90 y el regular se venderá a $214.20, al experimentar un aumento de $2.30, mientras el gas licuado de petróleo subió $2.50, para venderse desde hoy a $105.50.
Las continuas alzas en los precios de distribución interna de derivados del petróleo se reflejan de manera negativa en el índice general de precios, especialmente en los sectores eléctrico y transporte, aunque incide en el aumento de precios de todos los bienes y servicios.
Es por eso que se reclama del Gobierno, que además de explicar con meridiana claridad la metodología que emplea para aplicar en el ámbito interno los aumentos en los precios internacionales del petróleo, procure fórmulas que alivien los terribles efectos de esas alzas.
Por lo pronto la Asociación de Detallistas de Gasolina ha hecho un cálculo sobre la asimetría existente en la relación de las alzas en el barril de petróleo y prima del dólar, con los incrementos que aplica Industria y Comercio a los precios de los derivados del crudo. A lo que se aspira es a cuentas claras.
