¡Cuidado con el dengue!



El boletín epidemiológico de la semana 10 del año actual publicado por la Dirección General de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública de la República Dominicana (DIGEPI), en su resumen de Enfermedades de Reporte Obligatorio publicado el 25 de marzo, informa que se ha producido un aumento considerable de los casos de dengue en relación al 2018. El total de casos observados hasta el 16 de marzo son 866, para una Tasa de Incidencia de 43.5 (por 100,000 Habitantes), mientras que en el mismo período del 2018 se registraron 218 casos para una Tasa de Incidencia de 11.

El análisis comparativo de los datos de las últimas 4 semanas epidemiológicas de los años 2018 y 2019 muestra un incremento considerable de los casos principalmente en las provincias de Barahona, Bahoruco, Independencia y Peravia, colocando a esas comunidades en el nivel de Alerta Epidemiológica.
Aedes aegypti

El dengue es una infección producida por un virus que se transmite por la picadura de las hembras del mosquito del género aedes aegypti. La enfermedad se considera endémica en nuestro país, porque el vector que la transmite se adaptó a las condiciones medioambientales y forma parte de nuestro entorno. Las lluvias facilitan la multiplicación de los mosquitos y el aumento de la enfermedad.

La sintomatología aparece de 4 a 10 días después de la picadura infectiva y en los primeros días el comportamiento de la enfermedad es similar a la gripe común. El cuadro clínico del dengue inicia con fiebre elevada de aparición brusca (40Cº) acompañada de dos de los síntomas y signos siguientes: dolor de cabeza muy intenso, dolor detrás de los globos oculares, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos, agrandamiento de ganglios linfáticos o sarpullidos.

Tras la aparición de los primeros síntomas la persona infectada puede transmitir el virus a través del mosquito Aedes Aegypti, durante 4 o 5 días. Si el cuadro clínico no se complica, la sintomatología desaparece ante de los 12 días.

El dengue grave o hemorrágico es una complicación potencialmente mortal porque cursa con extravasación de plasma, acumulación de líquidos, dificultad respiratoria y hemorragias graves.

Los signos y síntomas indicadores de esta complicación se presentan entre 3 y 7 días después del inicio de la enfermedad y se manifiestan con un descenso brusco de la temperatura corporal (menos de 38 °C) y dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, respiración acelerada, hemorragias de las encías, fatiga, inquietud y presencia de sangre en el vómito.

Si esta complicación no se maneja de acuerdo a los protocolos de atención del dengue hemorrágico, el pronóstico en las próximas 24 a 48 horas será de extrema gravedad.

El diagnóstico se basa en la presencia de dengue en el área, en la sintomatología y en pruebas de laboratorio: En el hemograma (análisis de sangre) podemos observar disminución de los glóbulos blancos (Leucopenia), disminución de las plaquetas (Trombocitopenia) y aumento del Hematocrito por la hemoconcentración de los glóbulos rojos por deshidratación o salida de líquidos de los vasos sanguíneos característica de los cuadros de dengue grave.

Entre las pruebas rápidas de confirmación del diagnóstico están las determinaciones de indicadores específicos en el suero sanguíneo: Elisa para la determinación cualitativa de los anticuerpos IgM en las primeras etapas de la enfermedad y de los anticuerpos IgG en el periodo de convalecencia o después de la remisión de la sintomatología.

El diagnóstico diferencial será con la Chikungunya, Zica, Sarampión, Influencia, Malaria, Gripe, Leptospirosis, Meningitis, Shock séptico, Hepatitis vírica.

No hay tratamiento específico para el dengue. Para la fiebre se recomienda el acetaminofén. No debe tomarse aspirinas porque aumenta el peligro de hemorragia. Los casos graves requieren hospitalización y deben ser manejados cumpliendo con los protocolos correspondientes.

Prevención: No hay vacunas efectivas para la prevención del Dengue. La OMS/OPS no recomienda las vacunas que circulan en el mercado por su baja eficacia y los peligrosos efectos secundarios que producen.
La única medida de prevención con resultados positivos de impacto a corto y mediano plazo es la eliminación de los mosquitos aedes aegypti y de sus criaderos

. Este mosquito vive en hábitat urbanos y deposita sus huevos en la superficie del agua limpia que se acumula o deposita en recipientes artificiales en el interior de las casas o en los patios. A diferencia de otros mosquitos, este se alimenta durante el día principalmente al principio de la mañana y al atardecer antes de que oscurezca.

Para le eliminación de los mosquitos y sus criaderos es indispensable la integración y participación comunitaria. Los planes de eliminación incluyen:

Eliminar correctamente los desechos sólidos y los posibles hábitat artificiales; botellas vacías y cascos de botellas, gomas viejas, cascarones de huevos.

Cubrir, vaciar y limpiar cada semana los recipientes donde se almacena agua para uso doméstico; cambiar el agua de los floreros.

Purificar las aguas para el uso doméstico agregando algunas gotas de cloro.
Utilizar protección personal en el hogar, como el uso de screener en puertas y ventanas, mosquiteros, usar ropa de manga larga, e insecticidas.

Durante los brotes epidémicos, las medidas de lucha antivectorial de emergencia pueden incluir la aplicación de insecticidas mediante el rociamiento en calles, casas, patios y solares baldíos.

EL DATO

Hector Montero, MD, MSP
Encargado Área de Epidemiología
Instituto Nacional del Cáncer Rosa E. Sanchez P. de Tavarez, INCART