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Desesperación: Caos tránsito

Desesperación: Caos tránsito

Con una circulación de unidades motorizadas que sobrepasa la capacidad de calles y avenidas es muy difícil eliminar los odiosísimos tapones. Y peor todavía si se agrega la crisis de autoridad.

Muchos vehículos y poco espacio provoca el congestionamiento que padecen diariamente conductores, peatones y usuarios. El problema se agrava con la permisividad de las autoridades al dejar que conductores estacionen en áreas prohibidas e incluso hasta sobre las aceras.

Para colmo de males los escasos espacios en muchas calles son privatizados por comercios o particulares para su uso exclusivo o con cualquier finalidad.

En calles de mucho tránsito los conductores no reparan en desafiar la autoridad estacionándose en cualquier lugar sin ningún problema. Lo mismo que los motoconchos se han adueñado de esquinas y espacios para realizar sus operaciones sin que nadie les llame la atención.

Las voladoras y carros del concho se desplazan como si contaran con una licencia para violar las leyes. Ni hablar de los motoristas y uno que otro vehículo pesado al desplazarse como Pedro por su casa por túneles y elevados.

Los agentes parecen no tomar en cuenta las violaciones. Con los muchos vehículos que circulan los tapones no van a desaparecer, pero el desorden puede corregirse si se hace respetar la ley. La gente se irrita con los tapones, pero se irrita todavía más cuando entiende que son provocados por las propias autoridades, sea por acción u omisión.

El Nacional

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