Opinión Editorial

Destello de irracionalidad

Destello de irracionalidad

Estados Unidos e Israel bombardean todavía a Irán en cuyos ataques han liquidado el jefe supremo iraní, Ali Jamenei, y otros 47 líderes del régimen, en el inicio de una guerra de impredecibles consecuencias para Oriente Medio y Golfo Pérsico, cuyos efectos globales preocupan a la comunidad internacional.

El presidente Donald Trump y el primer ministro Benjamin Netanyahu anunciaron que los bombardeos sobre Teherán tienen la intención de derrocar al gobierno de los ayatolas e impedir que Irán se provea de armas atómicas, aunque esa virtual declaratoria de guerra no cuenta con autorización del Congreso de Estados Unidos o de Naciones Unidas.

Ese conflicto involucra de manera indirecta a Arabia Saudita, Emiratos Arabes Unidos, Kuwait, Baerin, Catar, Omán e Irak, todos ubicados en la zona de influencia del Golfo Pérsico, además de Siria, Yemen, Egipto, Palestina, Turquía y Chipre, que junto a Israel e Irán integran la amplia región de Oriente Medio.

Tras anunciarse la muerte del ayatola Jamenei, el presidente Trump dijo que “los nuevos líderes iraníes” le han pedido negociar, a lo cual “he accedido”, además de informar que tres soldados estadounidenses han muerto en la refriega y cinco heridos de gravedad.

Como era de esperarse, China y Rusia han condenado acremente la acción militar de Estados Unidos e Israel contra Irán que conllevó el asesinato del líder supremo Jamenei, al advertir que llevaría a Oriente Medio al abismo, por lo que reclamaron el retorno a las interrumpidas negociaciones.

El axioma aquel de que se impulsa la guerra como forma de alcanzar la paz, no parece tener asidero en el caso de Irán, porque esos ataques podrían desencadenar en un conflicto mayor de naturaleza religiosa, lo que no llegó a producirse en las guerras del Golfo, Tormenta del Desierto o la invasión a Irak para derrocar a Sadam Hussein.

Por la intensidad de los ataques emprendidos por Estados Unidos e Israel es muy probable que la capacidad bélica de Irán se reduzca a su mínima expresión, a lo que se agrega el hecho de que su liderazgo ha quedado diezmado con la liquidación de Jamenei y la mayoría de los líderes iraníes, pero aun asi, ese conflicto no se extinguiría como ciclón sobre ceniza.

El lado más sensato de la comunidad internacional reclama el inmediato cese de un bombardeo que falsamente se mercadea como remedio de paz, porque lo que generaría sería más inestabilidad en Medio Oriente, aumento en el precio del petróleo, crisis financiera a nivel global y quien sabe cuántas desgracias más acecharían a la humanidad si esa guerra escala a una situación mayor.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación